El arribismo y cobardía política de Tejero se demostró de nuevo en el Pleno con una moción urgente y con una soflama atropellada en la que pidió de forma impropia la dimisión de Sánchez

No salgo de mi asombro. Sospechaba que la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero era una política arribista. Lo sospechaba. Ayer lo confirmé tras ver su estentórea y cobarde intervención final en el Pleno del Ayuntamiento del mes de junio.
Tejero ya es una política arribista, entendiendo por arribista a aquella que busca ascender rápidamente en su carrera política, utilizando cualquier medio a su disposición y, a menudo, sin considerar los valores de la política con tal de alcanzar el poder o el reconocimiento. Y es que, ayer, la alcaldesa lo demostró con una vergonzante y atropellada soflama, desde la tribuna, y solo para apuntarse un tanto político ante Madrid… Fue algo decepcionante.
Pero vayamos por partes que diría Jack el Destripador…
La alcaldesa Paloma Tejero, desde que tomó posesión allá por el mes de junio de 2023, ha ido demostrando que a ella le da todo igual y que no respeta nada. Si algo le molesta, se lo salta o lo cambia a las bravas porque ella lo vale. Pozuelo es solo un destino de transición.
Su forma de gobernar está basada en el capricho: Que se le olvida algo en una Junta de Gobierno Local por el caos administrativo que tiene en el Ayuntamiento, lo añade al Orden del Día en lo de Otros Asuntos Urgentes, un epígrafe creado por el legislador para casos excepcionales pero que ELLA lo ha convertido en un recurso para tapar su incompetencia y la de los suyos.
De hecho, es algo habitual cada miércoles.
Y si eso no es suficiente, convoca una Junta de Gobierno Extraordinaria porque le da la gana. Y si lo necesita, convoca una Junta de Gobierno Extraordinaria y Urgente. ELLA se lo salta todo a la torera porque todo está a su servicio. Su desorden lo convierte en orden a base de retorcer la voluntad del legislador.
Y si eso pasa en las Juntas de Gobierno, pasa igual en los Plenos del Ayuntamiento. Aparte de su opacidad insufrible e impropia, la alcaldesa y presidenta Paloma Tejero modifica las órdenes del día a su antojo. Incluso, llega a manipular las actas como aquella del Pleno Extraordinaria de Presupuestos 2025 que tuvo que rectificar ante nuestra denuncia periodística del atropello.
En otra ocasión, incluso, censuró el vídeo del Pleno, como en aquel día de la protesta vecinal de Montegancedo.
ELLA se lo pasa todo por el forro de sus centros.
Y ayer lo volvió a hacer. Ayer volvió a abusar de esa posibilidad que le da Otros Asuntos Urgentes del Orden del Día del Pleno para meter de clavo una moción en la que proponía “pedir la dimisión del Presidente de Gobierno Pedro Sánchez”.
Así de golpe. A traición. Porque sí.
La presunta corrupción del Gobierno y del partido socialista lleva varios meses de actualidad y tuvo tiempo de presentarla como moción ordinaria pero a ELLA se le ocurrió el miércoles, a favor de corriente, y la metió en el Orden del Día del Pleno del día siguiente, jueves. En Madrid se alegrarían.
Yo, por ejemplo, que soy de los pocos periodistas de esta ciudad que sigue el Pleno, no lo supe hasta ayer mismo cuando la oí en una intervención sin venir a cuento, arribista y cobarde.
Y digo sin venir a cuento porque, cuando intervino, el debate había terminado. Y digo arribista porque en esa intervención, Tejero vio la posibilidad de reivindicarse ante Madrid. El problema es que lo hizo con argumentos políticos de carril y leyéndolos. No se calentó en ese momento, lo tenía premeditado.
Y digo cobarde porque lo hizo en plan Nicolás Maduro, desde el estrado de la Presidencia del Pleno y solo porque le salió de los centros. Aprovechando su estatus. No hay quien dé más.
El batiburrillo de ideas demagógicas que mostró, culpando a la Oposición de izquierdas de Pozuelo de todos los males del mundo mundial, hubiera estado bien si lo hubiese hecho como portavoz del Grupo Popular y en su turno de palabra pero nunca como lo hizo. A las bravas. Porque yo lo mando. Porque soy la reina del mambo. Dejando, incluso, mal al portavoz de su Grupo. Como si ELLA tuviera que apoyar la moción porque podía perderla al no haberse defendido bien. Pero con la ventaja cobarde de que sabía que no había posibilidad de réplica.
Qué poca vergüenza política. Qué desfachatez. Qué cobardía más grande. Y yo no soy sospechoso de no querer la dimisión de Sánchez. Pero la derecha, alcaldesa, no es así y tú, ayer, solo fuiste una arrabalera política.
Dicho esto, debo recordar que yo sugerí a Tejero, en EL Correo de Pozuelo y se lo hice llegar en persona, que, tras la aplastante mayoría obtenida por el PP en mayo de 2023, era bueno políticamente para ella que no fuese la presidenta del Pleno, que esa función se la dejase a Félix Alba que, además, de hacerlo muy bien debido a su experiencia, le supondría un reconocimiento político del Ayuntamiento a su trayectoria…
Y le sugerí que fuese la portavoz del Grupo Municipal Popular, como es Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid y José Luís Martínez Almeida en el Ayuntamiento de la capital de España para que se pelease contra los portavoces de la oposición a brazo partido y al mismo nivel…
El ser la portavoz del Grupo Municipal Popular en el Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo tenía muchas ventajas políticas. Aparte de fajarse con los portavoces de la Oposición, lo que le daría experiencia política de cara al futuro, podría expresar su auténtico pensamiento político, algo importantísimo para su carrera política. A fin de cuentas, teniendo una Mayoría Absoluta tan clara, siempre iba a terminar ganando…
No me hizo caso. Tampoco tenía por qué hacérmelo. ELLA quería aparentar y no le gusta que le den consejos. Pero ese gesto de asumir la presidencia del Pleno porque “yo lo valgo y para eso he ganado”, me hizo pensar que esta señora no era trigo limpio, políticamente hablando.
Su proceder posterior, lo ha ido demostrando. Hasta ayer, que, tras escuchar su brutal exabrupto político contra la izquierda, confirmé que no es nadie.
No tiene ni clase política.
Solo es una arribista que abusó de su posición predominante en el Pleno, esperando que Madrid le perdone sus torpezas y sus mentiras y le permita seguir viviendo de lo público…
Qué error político, madre, qué error.
Sentí vergüenza ajena al verla.
Amén
El Capitán Possuelo







Nos pilla muy lejos pedir la dimisión de Pedro Sánchez, cuando no sabemos ni gestionar un pueblo de 90.000 habitantes. Que manía con mezclar en los ayuntamientos cuestiones de política nacional, cuando no tienes motivos para sacar pecho por nada de tu gestión, y tienes el dudoso honor de haber cabreado a tantos vecinos de tu misma cuerda política.
Muchas gracias por su participación. Saludos