¿Alguien sabe qué criterios ha usado la JGL para conceder esos galardones en nombre del Gran Pozuelo de Alarcón si todos sus miembros son “paracas” y apenas saben de esta ciudad?

Solo por transparencia, de la que tanto presume la alcaldesa Tejero, hoy, me gustaría hacer una serie de consideraciones y preguntas sobre esa moda de conceder galardones en nombre del Gran Pozuelo de Alarcón… Solo por transparencia… Es que me da que se está tomando a la ligera.
El año pasado y de forma sorpresiva la alcaldesa nombró a una Hija Adoptiva y dio dos medallas al Mérito de la Villa. A mí aquello me llamó la atención. No recordaba que se concedieran esos galardones pero no dije nada.
Alguien, supuse, debió encontrar en un sótano del Ayuntamiento una caja de medallas y algunos papiros y Tejero debió pensar que había que aprovecharlo todo. Eran los tiempos duros de los Reconocimientos Extrajudiciales de Crédito y había que desviar la atención.
Pero resulta que ahora, en apenas dos días, Paloma Tejero ha vuelto a las andadas nombrando a un nuevo Hijo Adoptivo, concediendo otras dos Medallas al Mérito de la Villa y haciendo Afiliada de Honor del PP a una diputada nacional. Venga, que no nos falte de nada.
Debe ser que aún quedan medallas y papiros de aquella caja y ya, de paso, la alcaldesa ha pensado que volvía a ser una buena percha para llenar de fotos la próxima revista “Viva Tejero”, ya que estamos a mediados de junio y la cosa está jodida para no repetir temas del número anterior.
Si a eso unimos que Tejero necesita desesperadamente titulares que olviden su escasa y fracasada gestión, blanco y en botella.
Nada de líos, nada de iniciativas que molesten en Madrid que ya le han dado el toque: “No me montes follones, Paloma”. Y, Tejero siempre obediente, ha encontrado eventos, chuminadas, discursos, flashazos, sonrisas forzadas… y reconfortantes silencios administrativos en forma de galardones.
Bromas aparte, tras dos años de legislatura fracasada, con pocas iniciativas y varios proyectos estancados, la alcaldesa ha decidido que, si no puede gobernar con resultados, al menos lo hace con premios. Y en eso está. Y, encima, obtendrá aplausos enlatados y agradecidos.
¿El resultado?
Una sobredosis de protocolo y un uso más que cuestionable del nombre de Pozuelo de Alarcón como su sello personal pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero ¿qué criterios ha usado para conceder esos galardones en nombre de la ciudad si la JGL está formada solo por paracaidistas forasteros?
Y no digo que los agraciados no lo merezcan, digo que sería bueno conocer quienes se han reunido para proponerlos a la JGL, cuándo y en base a qué se decide quien sí y quién no. Y no voy a nombrar a nadie ni señalar a nadie. Solo hablo del uso impropio del nombre del Gran Pozuelo de Alarcón que es cosa muy seria.
¿O solo ha sido capricho de la alcaldesa y todos calladitos que para eso cobran?
Insisto, ¿qué méritos justifican estas distinciones?
¿Quienes estaban nominados?
¿Existe una comisión, un proceso público, una propuesta ciudadana, algo?
¿Quién ha decidido esos ya que no me creo que hayan sido los miembros de la JGL?
Tampoco quiero entrar en el nombramiento de la “Afiliada de Honor del PP”. Es cosa interna de la Agrupación pero (también hay un pero) en Pozuelo se vota mayoritariamente al PP y también sería bueno conocer, aparte de las circunstancias y valores personales de la nombrada (que son muchos y muy importantes) qué relación ha tenido o tiene con esta ciudad…
Y lo pregunto porque, de lo contrario, se pensará que es el uso político de esa figura política como triquiñuela para llamar la atención de los vecinos y para que traten de afiliarse a un partido muerto y enterrado…
Y mientras tanto, los vecinos -los de verdad, los que vivimos aquí, pagamos aquí y no nos iremos con la legislatura como todos estos paracaidistas- nos preguntamos:
Tras dos años de fracaso, ¿no hay cosas más urgentes que hacer ahora para intentar revertir la situación política que anunciar unos galardones que se entregarán en septiembre?
¿O es que es bueno que se sepa con tiempo para que los galardonados puedan hacerse trajes de gala?
¿Es que no hay barrios que mejorar, servicios que reforzar, instalaciones deportivas que se caen a pedazos y promesas incumplidas?
Y es que, además, hay otro tema sopechoso. Personas que merecen un reconocimiento en Pozuelo hay muchas. Aquí viven profesionales intachables, vecinos comprometidos, artistas famosos, médicos acreditados, profesores gloriosos y gente que ha construido ciudad desde el anonimato pero que son gente muy prestigiosa que elevaría el prestigio de la ciudad…
Pero, claro, para eso habría que trabajar mucho para dar con ellas.
¿A qué viene esto, entonces?
La alcaldesa no vive en Pozuelo, no siente Pozuelo como propio, y probablemente no lo tenga en sus planes a largo plazo. Pero parece que, mientras esté aquí, quiere dejar su huella. Y como no la puede dejar con política, intenta dejarla con escenografía.
Lo preocupante no es solo la banalización del mérito del galardón sino el uso partidista de lo que debería ser símbolo de todos. Las medallas municipales no pueden convertirse en recompensas políticas ni en trofeos de fidelidad. No se puede gobernar a golpe de aplauso. Ni construir ciudad (con la falta que nos hace) a base de actos de autocelebración.
El problema final es que esta campaña de autopromoción está hecha desde el amateurismo y no le servirá a la alcaldesa más allá de 48 horas porque ni siquiera saben venderlo para que se conviertan en algo importante.
Juan Manuel Sánchez






