El Hogar Don Orione de Pozuelo, ejemplo de dignidad y compromiso con los más débiles, recibe el Premio “A una institución” del CGPJ, algo merecido y prestigioso, no como otros

En Pozuelo de Alarcón estamos acostumbrados a ver cómo el Gobierno de Paloma Tejero se cuelga medallas cada vez que puede. Medallas de Hojalata. Premios por su “transparencia”, reconocimientos por su “buena gestión”, distinciones mendigadas y que pocos entienden y muchos menos se creen. Galardones sin alma, sin fiscalización y, muchas veces, sin sentido.
Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero en medio de esa ceremonia de la confusión, esta semana nos ha llegado algo diferente: Un premio de verdad. Oro Puro. Prestigio de Pozuelo.
Y es que el Consejo General del Poder Judicial (sí, el CGPJ, no una consultora afín ni una asociación sin rastro público), ha concedido al Hogar Don Orione de Pozuelo el Premio “A una institución” en la XVII edición de los Premios Foro Justicia y Discapacidad.
Un galardón serio, riguroso y prestigioso, que reconoce a quienes trabajan de forma ejemplar por la defensa de los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad.
Estos premios, impulsados por el CGPJ desde 2003, tienen como objetivo fomentar la protección jurídica de las personas con discapacidad y promover una sociedad más justa, igualitaria e inclusiva.
¿Y qué hace el Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón para merecer este premio?
Hace algo que ya quisieran muchas instituciones: Cuidar. Cuidar de verdad.
Pero el Hogar Don Orione es mucho más que un centro asistencial. Es una verdadera comunidad dedicada al cuidado de personas adultas con discapacidad intelectual y alto grado de dependencia, muchas de ellas sin red familiar ni recursos. Ofreciéndoles atención sanitaria, acompañamiento humano, apoyo espiritual, estimulación cognitiva, cariño…
En definitiva, les dan dignidad, comunidad y un lugar en el mundo, que eso, y no otra cosa, es inclusión.
Siguiendo la inspiración de San Luis Orione, su labor se basa en la atención integral centrada en la persona, en el respeto profundo a su dignidad y en un acompañamiento humano y profesional.
La entrega del premio tuvo lugar en la sede del CGPJ, con la presencia del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes Félix Bolaños.
En representación del centro acudieron Miguel Ángel Bombín, provincial de la congregación Pequeña Obra de la Divina Providencia; Ana Moral, directora adjunta del Hogar; y la familia de uno de los residentes. Todos recogieron el galardón en nombre de toda la comunidad que forma parte del centro: trabajadores, usuarios y familias.
Porque en Don Orione no hay maquillaje ni marketing: Hay entrega diaria, silencio, esfuerzo, compromiso.
Este premio no solo reconoce un trabajo bien hecho, pone de relieve el valor de lo invisible, el esfuerzo callado y la entrega cotidiana.
Frente a galardones vacíos y propagandísticos, como los que se adjudican al Ayuntamiento de Pozuelo por su supuesta “transparencia”, el premio al Hogar Don Orione honra lo que de verdad importa: Cuidar, acompañar y dignificar la vida de los más vulnerables.
Desde la dirección del Hogar Don Orione y la Fundación Luis Orione han agradecido profundamente este reconocimiento, que afianza su compromiso de seguir trabajando con cercanía, vocación y humanidad.
Como ellos mismos destacan, el mérito es compartido: “Es de nuestros trabajadores y voluntarios, de las familias que confían en nosotros y, sobre todo, de nuestros residentes, que cada día nos dan una lección de vida, paciencia y esperanza”.
Desde El Correo de Pozuelo, felicitamos al Hogar Don Orione por el premio y por recordarnos a diario que hay otra forma de hacer las cosas: Calladamente, con profesionalidad, sin buscar fotos.
Y porque este premio, al contrario que otros que circulan por nuestras instituciones, no se compra, no se reparte, no se impone. Se gana.
Amén.
El Capitán Possuelo






