Okupas salvajes en Pozuelo: ¿Es por hechos como este (viene de 2024) y algunos otros de parecida gravedad por lo que no se hace publica la Memoria 2024 de la Policía Municipal?

Sorprendido aún por la noticia de Telemadrid en la que se informa de la agresión, a pedradas, de unos okupas al propietario de una vivienda okupada en el Gran Pozuelo de Alarcón.
Y sorprendido aún más porque estos okupas lleven año y medio ocupando dicha vivienda y enganchados ilegalmente a la luz y que no lo sepa nadie salvo sus vecinos…
Y, ante esto, no me queda más remedio que preguntar:
¿Qué más cosas no saben de lo que está sucediendo en Pozuelo?
¿Es por hechos como este (viene de 2024) y algunos otros sucesos de parecida gravedad por lo que no se publica la Memoria 2024 de la Policía Municipal?
¿No quieren que se sepa o es que la policía municipal ni se había enterado?
No lo sé. El caso es que en esta ciudad, lejos de la imagen de municipio seguro y tranquilo que proyecta su Gobierno (y como tantas veces hemos denunciado en El Correo de Pozuelo), ahora sale a la luz pública algo que intuíamos: La okupación ilegal (aquí en Pozuelo también, alcaldesa) y sale con un suceso tan violento como alarmante.
El caso de un propietario desesperado, que lleva año y medio lidiando con unos okupas violentos en su propia vivienda, es especialmente revelador.
Un pozuelero desesperado que, este fin de semana, ha denunciado que los ocupantes ilegales de sus viviendas le lanzaron piedras desde una altura de nueve metros, golpeándole en la cabeza.
“No me han matado de milagro”, le contó a Telemadrid. Y lo hizo con la voz temblorosa y aún con restos de sangre en el suelo.
“Estoy con visión borrosa, nervioso, no duermo. Cada vez que vengo me tiran piedras, me agreden. Es un intento de homicidio en toda regla”.
La historia es tan terrible como recurrente: Un inquilino que se marcha sin pagar deja la vivienda ocupada y los nuevos inquilinos ilegales, lejos de abandonar la propiedad, se quedan enganchados ilegalmente a la luz, hostigando a los vecinos e incluso a técnicos y operarios.
“Tienen piedras preparadas para lanzarlas desde arriba a cualquiera que se acerque”, han explicado miembros de la empresa de desokupación contratada por el propietario a la televisión pública madrileña
Aseguran haber sido agredidos también, incluso con intentos de apuñalamiento. Los vecinos de la zona están hartos. Rayones en coches, amenazas, miedo. Y aún así, los okupas siguen allí, con una vista para un desahucio que se eterniza.
Pero lo más inquietante no es solo la violencia (que también), sino el silencio institucional. Porque mientras los vecinos sufren en carne propia este tipo de situaciones, el Gobierno de Pozuelo presume de ciudad segura.
¿Segura?
¿O es que este Gobierno no sabe qué está pasando en la ciudad que gobierna?
¿El comisario Antolinez no informa al Gobierno o ha informado y en el Pasillo del Infierno han echado encima una capa de alquitrán de esa de la Operación Asfalto de la que presumen…?
¿No tiene la alcaldesa nada qué decir?
Este vecino paga sus impuestos para que se le proteja.
¿Es acaso por esto, insisto, por lo que se mantiene oculta la Memoria 2024 de la Policía Municipal?
Y es que el documento, que debería ofrecer una radiografía clara del estado de la seguridad en el municipio, sigue sin ver la luz.
¿Qué ocultan? ¿Por qué no se publica?
¿Temen que los datos reflejen una realidad menos idílica de la que promueven en sus edulcoradas notas de prensa?
¿Será que la cifra de ocupaciones ha crecido y no quieren que los vecinos lo sepan o que no lo sepa Madrid, a quien temen más?
¿Acaso este tipo de sucesos desmienten la supuesta bajísima tasa de criminalidad del municipio, según dicen?
Si Pozuelo es tan seguro, ¿por qué no mostrar los números? Y no solo que los muestren sino que los dejen ver publicando la Memoria en la Web.
La ocupación ya no es una anécdota en esta ciudad.
Repito, ¿se oculta la verdad para evitar el escándalo y que alguien se sintiese molesto en sus guetos suntuosos?
¿Se protege la imagen institucional a costa del sufrimiento de algunos ciudadanos?
Este caso no es un episodio aislado, es el síntoma de un problema más profundo.
¿Qué están haciendo las Policías Nacional y Municipal?
Ya sé que hay leyes sectarias e injustas que protegen a este tipo de delincuentes pero ¿ni siquiera se podría mantener una mini vigilancia de tan escandalosa situación…?
Pozuelo no es Nueva York.
Pero, en esta ciudad, debe ser que la policía siempre se mueve en coche y nunca mira hacia arriba…
Juan Manuel Sánchez





