¿Se puede ser más despreciable que Doña Lucía Molares?: La concejala justifica su incapacidad para cerrar la Liquidación del Presupuesto 2024 echándole la culpa a una funcionaria enferma

La concejala de Hacienda del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, la “genial política de las mil caras” Doña Lucía Molares, ha cruzado una línea que pocos políticos se atreven a traspasar. La de la mezquindad política más descarnada.
La suave “galleguiña” con unos cuantos y la soberbia forastera con todos los demás ha descubierto su verdadera condición política.
En un acto que destila falta de escrúpulos, Molares ha justificado su incapacidad para cerrar la Liquidación del Presupuesto de 2024 echándole la culpa a una funcionaria enferma, a la Titular del Órgano de Contabilidad.
Han leído bien. Una trabajadora en situación de vulnerabilidad se ha convertido en el chivo expiatorio de una concejala de PP que, lejos de asumir responsabilidades, prefiere señalar a los más débiles para tapar su propia ineficiencia.
Y aquí tienen su respuesta escrita a una pregunta escrita de la concejala Patricia Cabal…

Cómo si la Titular del Órgano de Contabilidad fuese una persona sin derecho a caer enferma.
Pero vayamos por partes como diría Jack el Destripador…
Para empezar, recordemos el Real Decreto Legislativo 2/2004 que es claro como el caldo de un asilo del Siglo XIX: “Las entidades locales deben confeccionar la liquidación de su presupuesto antes del 1 de marzo del ejercicio siguiente”.
Estamos a mediados de mayo de 2025 y, en Pozuelo, esa obligación legal es un mero espejismo.
El presupuesto de 2024, aprobado con más de 134 millones de euros y promesas rimbombantes de modernización y seguridad, sigue sin liquidarse.
¿Dónde están los números que justifican esa barbaridad de millones?
¿Qué ocultan Molares y, lógicamente, Tejero?
La opacidad es tan densa en esa concejalía del dinero de los vecinos que el silencio de la alcaldesa Paloma Tejero empieza a sonar como complicidad.
Pero no es solo el oscurantismo de la liquidación, es que ni siquiera se han ejecutado los contratos menores del mes de diciembre de 2024. Si no se han publicado es que se supone que no están contabilizados.
¿Qué pasó en ese mes de diciembre con esos contratos menores?
La respuesta de Molares es tan indignante como reveladora para escaquearse. Pero culpar a una funcionaria enferma significa no solo frialdad sino indecencia política. Y no se lo cree ni ella que la culpa sea de esa persona.
¿Es esta la clase de políticas que nos ha mandado el PP de Madrid y que merece gobernar Pozuelo?
Pero, además, ¿es que nadie ha sustituido durante esos tres meses a la funcionaria Titular del Órgano de Contabilidad?
Parece increíble que esa sea su justificación en el Ayuntamiento de Pozuelo donde las sustituciones están a la orden del día, incluso, conculcando la legalidad porque algunas de esas sustituciones recaen en personas que no son Habilitados Nacionales o las hacen sin indicar la resolución que autoriza la sustitución, como obliga el artículo. 13.4 de la Ley 40/2015.
¿Quién ha estado firmando los documentos propios de ese Órgano en ausencia de la funcionaria titular, concejala?
¿Alguno de los tres directores generales a tus órdenes, quizás? Esos que, martillo en mano, están presuntamente intentando “ajustar” las piezas de un presupuesto que no hay manera de cuadrar.
¿Es verdad que uno de ellos, incluso, está haciendo labores de intervención?
Y, sobre todo, ¿no estará el problema de la liquidación en que no hay manera de cuadrar las facturas impagadas que dejó la ex alcaldesa Susana Pérez Quislant y que se pagaron mediante Reconocimientos Extrajudiciales de Crédito en 2024?
¿A cuántos millones de euros ascendían dichas facturas impagadas?
El presupuesto de 2024 del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón es hoy un enigma, y la ausencia de respuestas solo alimenta sospechas de maldades.
Sospechas que Molares, con su actitud arrogante y su falta de tacto, ha ensuciado miserablemente ayer en el Pleno culpando a una funcionaria enferma de su ineptitud.
Lucía Molares con su despreciable respuesta ha perdido cualquier atisbo de dignidad política y debe dimitir. O, mejor, debe ser cesada por la alcaldesa Paloma Tejero.
Pozuelo de Alarcón no merece tener una concejala así.
Amén.
El Capitán Possuelo
PDT: ¿Es que ni Gonzalo Cerrillo (Secretario General del Pleno), ni Félix Alba (Portavoz del Grupo Municipal Popular) ni la propia alcaldesa Paloma Tejero vieron esta barbaridad?
¿Ha sido por desidia o por miedo a alguien?





