El consejero Garrido viene a visitar el PP de Pozuelo y hay muchos nervios en el Gobierno. Hace días, los concejales juraron fidelidad eterna a la aguirrista Quislant

Pintan bastos en el PP de Madrid. Que Cifuentes cuestione la gestión de Aguirre y González; que Ignacio González se reúna con Ángel Gabilondo; que el aguirrista Jesús Gómez se subleve contra Cifuentes,tras ser cesado como portavoz del PP en la comisión de investigación a causa del desplante que hizo al abandonar una reunión con los representantes de los demás grupos y el, por último, se nombre al cifuentista Alfonso Serrano como nuevo portavoz de esa comisión, tiene los ánimos peperos calientes por mucho que se empeñen en desmentirlo.
Téngase en cuenta, además, que los leales a Cifuentes son minoría. De los 48 diputados del PP, dicen que tan solo una docena respalda de manera indudable a la presidenta regional. El resto le deben mayoritariamente el escaño a Aguirre aunque ya hay algunos dubitativos, cosa que, en política, es de lo más normal. Sobre todo porque, por ahora, la favorita de Génova es Cifuentes y eso les plantea unos mil problemas y unas tres mil soluciones.
Y, para colmo, mañana viene Ángel Garrido, el número uno de los cinfueguistas, a la sede del PP de Pozuelo.
A los militantes pozueleros del PP de a pie les da igual. Entre todos los mataron y ellos solos se murieron aunque crean que se cuenta con ellos. Nada.
Pero ¿y los concejales de Pozuelo que juraron amor eterno a la aguirrista Quislant? ¿Qué harán estos hombres y mujeres que le deben todo a la cienfueguista Adrados pero que ahora se han pasado con armas y bagaje a la aguirrista Quislant?
El que asienta a lo que diga Garrido, Quislant no le perdonará. Pero si se muestran en contra de Garrido, éste tomará nota y no se sabe qué puede ser peor de cara al futuro.
Me cuentan que más de uno irá con unas tilas de más… Pasando, que es gerundio.
La Piraña del Meaques






