La alcaldesa Tejero entierra hoy, en Pleno, la poca política que queda en Pozuelo al aprobar la reforma del ‘ROP autocrático’, mientras la Oposición lo aguanta con las orejas gachas

Allá por junio de 2019 y ante la imposibilidad de que la Oposición, salida de las elecciones locales de mayo de ese año (CS, PSOE y VOX), se pusiese de acuerdo para gobernar en el Ayuntamiento de Pozuelo ante la pérdida de mayoría absoluta del PP de Susana Pérez Quislant, escribí un artículo inspirado en el legendario tema “American Pie” del cantante americano Don McLean. Una mítica canción en la que se habla de una sociedad americana ajena totalmente al “día en el que la Música murió”.
“El Día en que la Música murió” (“the day the Music died“, que diría Macarena Lora) fue aquel accidente de aviación del 3 de febrero de 1959, en el que murieron Buddy Holly, el DJ Big Bopper y Richie Valens, el autor de “La bamba“.
Aquella canción homenaje a estos artistas terminó siendo un despertar de la inocencia americana y, posiblemente, haya pasado a la historia como la canción más influyente de EEUU.
En Pozuelo, inocente de mi, pensaba que era el día de junio, el día en que la democracia murió.
Pero en Pozuelo no pasó nada. Normal. Yo era un ingenuo y aquello fue un brindis al sol. El abandono político de los vecinos de Pozuelo no despertó… Aguantó a Quislant. Ni se inmutó de sus barbaridades. Y esperó tranquilamente a las elecciones de 2023. Y cuando llegaron, sencillamente, la olvidó y apostó de nuevo por la candidata del PP Paloma Tejero.
Ahora, casi dos años después, vuelvo sobre aquella canción de Don McLean porque el Pleno de Ayuntamiento del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón de hoy va votar a favor del disparo político de la alcaldesa Paloma Tejero al corazón de la democracia pozuelera y será otro día en que la democracia muera otra vez aunque sé que tampoco servirá de mucho, pero es lo que me toca escribir… Sigo creyendo en la utopía.
Y es que Paloma Tejero, hoy, ha decidido que el Pleno se convierta definitivamente en su cortijo (vaya chasco que tengo) y que la oposición solo sea un mero decorado. Atrezo.
Con su reforma del Reglamento Orgánico del Pleno (ROP), aprobada en una Comisión Informativa que fue un circo de la vergüenza, Tejero ha clavado otro clavo en el ataúd de la democracia local. Ay del PP de Madrid que no se entera…
Tejero no soporta que le lleven la contraria. No tolera que se la critique con dureza o que haya concejales rebeldes y, seguidora del proceso sanchista, si algo no le gusta, cambia las reglas del juego.
Se acabó. Su solución es un ROP a medida. Es la misma lógica de un autócrata que cree que la ley es un estorbo. Como Sánchez.
Y la Oposición, ¿dónde está? En 2019, Cs, PSOE y Vox se vendieron por cargos y sueldos. Hoy, la Oposición no se vende pero aguanta. Qué más da. Si en 2019 la política murió por el egoísmo de la oposición, en 2025 muere porque se está muy a gustito de concejal aunque ello le lleve a aguantar a una alcaldesa que confunde democracia con sumisión.
Y, como entonces, amigo lector, la música de la democracia se vuelve a apagar en Pozuelo.
Y es que la Oposición, a la que Telero sacrifica con la aprobación de un ROP “habilitante”, parece que la cosa no va con ella.
Hoy, por ejemplo, en lugar de levantarse e irse del Salón de Pleno cuando se vaya a votar el punto 6º.- “Aprobación inicial del Reglamento Orgánico de modificación de determinados artículos del Reglamento Orgánico del Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón” para mostrar su desacuerdo con la cacicada y que se apruebe solo con los votos de la vergüenza del PP, pero no lo hará… No hará ni siquiera un pequeño gesto público…
A cambio, va a presentar dos mociones absurdas:
El Grupo Municipal Vox en defensa de la enseñanza privada y concertada. Se ve que su portavoz aspira a irse a Madrid y juega con la moción a su favor. Lista chica.
Y el Grupo Municipal Socialista sobre la puesta en marcha de un plan para la instalación de pérgolas fotovoltaicas y puntos de recarga para vehículos eléctricos en aparcamientos en superficie del Ayuntamiento de Pozuelo. Debe ser que les da miedo que los puntos de recarga estén en aparcamientos subterráneos y todo pueda saltar por los aires.
Es para cagarse el lorito con la que está cayendo en el Gran Pozuelo de Alarcón…
Se ve que se dan por derrotados. Les vale con cobrar a fin de mes.
Eso sí, también preguntan por escrito sobre problemas reales de los vecinos para recibir respuestas escuetas del Gobierno mientras le pegan patadas en las espinillas… Y continúan a bingo…
Pero es lo que merecemos. Una vez más, Pozuelo de Alarcón no tiene solución…
“Requiescat in pace”.
Amén.
El Capitán Possuelo






