No se nos olvidará: El atraco de Tejero conocido como “tasazo de basuras” debería haber empezado hoy y no en octubre 2024 (Y Bruselas no obligó nunca a esta disparatada rapiña)

Hoy, 10 de abril de 2025, arranca oficialmente en España la obligatoriedad de la tasa de basuras, un tributo que los ayuntamientos deben aplicar para que no sea deficitario, según la Ley 7/2022 de Residuos y Suelos Contaminados. Una mierda. Una norma, quería decir, que, en teoría, busca cumplir con los objetivos europeos de reciclaje y economía circular, pero que en la práctica se ha convertido en un sablazo fiscal para los ciudadanos.
En Pozuelo de Alarcón, sin embargo, no hemos tenido que esperar a hoy: Nuestra alcaldesa Paloma Tejero se adelantó al calendario y empezó a cobrarnos esta tasa desde el 1 de octubre de 2024.
¿El resultado?
Una recaudación disparada de un 45% que necesita para tapar los “Agujeros Quislant” y un incremento que equivale a una subida encubierta del IBI del 50%. Todo esto, además, con el agravante de que Bruselas no obligaba a tener que tragarnos este disparate.
El argumento del Gobierno de Pedro Sánchez, con Teresa Ribera a la cabeza, fue que la Directiva (UE) 2018/851 exigía esta tasa. Una excusa que se desmoronó como un castillo de naipes tras las declaraciones del vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Maros Sefcovic pero que Tejero se las pasó por el arco del triunfo.
Y es que, en una respuesta parlamentaria al Partido Popular europeo, Sefcovic dejó claro que la legislación europea no imponía este “tasazo” de 2025. Bruselas señaló que los Estados miembros tenían libertad para elegir cómo cubrir los costes de la gestión de residuos, y que la directiva solo ofrecía “una lista no exhaustiva de ejemplos” de instrumentos económicos.
Traducción política: La tasa es una decisión política del Ejecutivo español, no un mandato europeo. Ribera mintió, y Paloma Tejero, con su afán recaudatorio, se apresuró a ejecutarlo. Necesita pasta y ni siquiera hizo un gesto político contra dicha tasa. Al contrario, la justificó miserablemente.
Y en Pozuelo, llevamos seis meses con este atraco en marcha. Desde octubre, los vecinos estamos pagando un extra que no ha traído ninguna mejora visible en la recogida de basuras ni en la limpieza viaria.
El camión pasa por mi calle tres veces a la semana, como siempre, y los barrenderos siguen haciendo su trabajo con la misma dedicación de antes.
¿Dónde está el supuesto beneficio de este sobrecoste?
Porque yo, desde luego, no lo veo. No hay contenedores inteligentes, ni sistemas de reciclaje revolucionarios, ni calles más limpias. Lo único que ha cambiado es el grosor de nuestras facturas.
Este “tasazo” no tiene nada que ver con la eficiencia del servicio ni con el coste. Solo es un atraco.
Recordemos que en 2021, como hemos dicho muchas veces y bajo el mandato de Susana Pérez Quislant, se adjudicó un contrato de gestión de residuos sólidos urbanos y limpieza viaria por 16.149.241,42 euros, un 60% más caro que el anterior, que había caducado en 2008 y que se fue parcheando hasta esa fecha.
Aquella adjudicación, envuelta en escándalos en la Junta de Gobierno (donde hubo que subir a un concejal de a pie para firmarla porque otros no podían), ya nos dejó con un servicio inflado de coste porque la población n o había aumentado en la proporción de las subida. Ahora, Tejero nos remata con una tasa sobre esas mismas basuras que no solo es innecesaria sino que se suma al coste de un contrato ya de por sí desproporcionado.
La realidad es que este “tasazo” no responde a una necesidad impuesta por Europa, sino a una estrategia política para tapar agujeros presupuestarios a costa de los ciudadanos.
Y Paloma Tejero, alineada con la excusa de Ribera, ha decidido ser la alumna aventajada, cobrándonos desde octubre lo que otros ayuntamientos empiezan hoy a pagar. Y lo ha hecho sin pudor, sin mejoras tangibles y sin escuchar el hartazgo de los vecinos.
En Pozuelo, no solo pagamos más, sino que pagamos antes y sin justificación. Y esto no es gestión, es un atraco a plena luz del día. Y mientras el camión de la basura sigue su ruta de siempre, nuestras carteras se vacían más rápido que nunca.
¿Hasta cuándo?
Yo lo sé: Hasta que haya elecciones municipales de nuevo.
Entonces será el llanto y el crujir de dientes de estas forasteras y del PP en Pozuelo.
“No a un PP recaudador”.
Juan Manuel Sánchez





