Tejero aún no se ha enterado de que Pozuelo es una ciudad de personas ilustradas: Junto a su equipo de folclóricas sincronizadas va a gastar cien mil euros en una carpa para Nochevieja

Estimado director:
(Le envío estas letras por si considera su publicación)
Tengo un amigo que vive en los Estado Unidos, lo que me permite seguir de cerca las tendencias que vienen del otro lado del Atlántico. Recientemente nos informaba en el chat de amigos de una noticia estupefaciente. Un periódico estudiantil de la Universidad de Harvard informaba el pasado 7 de noviembre de que los profesores de Harvard estaban cancelando las clases porque los estudiantes se sienten tristes tras la victoria de Trump. Así, con un par.
Parece que estas élites académicas no se han enterado de las razones que han llevado a los norteamericanos a darles una patada en el culo. Tanta posmodernidad les hace vivir fuera de la realidad.
Ahora está de moda eso de la resiliencia, pero al parecer solo la aplicamos a la economía, no vaya a ser que las personas tengan que esforzarse por desarrollar una mínima fortaleza mental. La vida real duele. Hasta aquí hemos llegado en ese proceso insoportable de infantilización de la vida pública en las sociedades occidentales.
Estaba yo reflexionando sobre estas cuestiones cuando me vi sorprendido por la noticia de que Paloma Tejero y su equipo de folclóricas sincronizadas van a gastar cien mil euros en una carpa para la verbena por nochevieja.
Esos mismos días estábamos leyendo continuamente noticias sobre la dramática situación que vive la gente de Valencia. Resulta inconcebible la falta total de empatía de semejante tropa. Paloma Tejero debería dimitir inmediatamente. Ya está bien de vida loca.
Es evidente que esta mujer no vive en nuestra ciudad, pues parece no enterarse de quiénes son sus vecinos. Otra que vive fuera de la realidad.
Todos sabemos que lo de ser el municipio con la mayor renta per cápita resulta de hacer una media, y la media sale de mezclar las grandes fortunas que viven en las urbanizaciones de lujo con el común de los mortales.
Ahora bien, es evidente que la población pozueleña atesora un nivel cultural razonablemente elevado. Normalmente un alto nivel de renta se acompaña de un mayor acceso a la educación superior, de actividad profesional intelectualmente exigente y de un nivel cultural con cierto nivel de sofisticación.
Por favor, dejen de tratarnos como si fuéramos borregos o gente iletrada. Abandonen sus políticas populistas e infantiloides. O mejor, márchense a su pueblo y dejen en paz al nuestro.
Juan Pozuelo






