Resulta estomagante ver a la ex alcaldesa Quislant (responsable de la ruina de Pozuelo) presidir la inútil Comisión de Investigación de Begoña Gómez creyéndose la Reina del Mambo

Nunca he sido partidario de las Comisiones de Investigación parlamentarias… Son un miraombligo político… Un juego estúpido para justificar trabajo y cobrar por ello porque no tienen capacidad investigadora ni sancionadora. Con el agravante de que si los convocados no quieren hablar (y están en su derecho) no hablan y hasta luego Lucas
En lugar de perder el tiempo, los Grupos Parlamentarios lo que deberían hacer es apoyar a los jueces instructores y no competir con ellos. Y no lo digo ahora. Lo he dicho siempre y algún disgusto me ha costado.
Pero ayer fue el colmo de los despropósitos viendo a Susana Pérez Quislant presidir la inútil Comisión de Investigación de los tejemanejes de Begoña Gómez en la Asamblea de Madrid. Además de ver como se dilapidaba el tiempo, la cosa me resultó estomagante…
No me lo podía creer.
Allí estaba, en plan reina del mambo, la ex alcaldesa de Pozuelo de Alarcón que, con sus caprichos, arruinó al Ayuntamiento de la ciudad y consiguió que durante ocho años Pozuelo retrocediese política, económica y socialmente.
Pero, además, lo hizo presuntamente desde la prevaricación. Aparte de no hacer nada bueno por la ciudad, dejó un sinfín de facturas sin pagar, contratos sin provisión de fondos e, incluso, algunos contratos verbales… Y hablo de muchos millones de euros.
Algo normal, dicho sea de paso, porque esta indigente política no era más que una cenicienta (llegó como relleno en la primera lista electoral de Paloma Adrados (como nº 9) porque había que darle salida a los líos en que se había metido en Madrid) y terminó de alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón gracias a la varita mágica de Esperanza Aguirre cuando Adrados se fue a la Asamblea de Madrid. Cosas de las enemigas internas del PP (Aguirre-Cifuentes) y sus luchas por el poder territorial de Pozuelo.
Después, tras cuatro años de gestión desastrosa y cuando estaban a punto de darle una patada en el trasero, llegó el prepotente e inefable Teodoro G. Egea y, en una matanza, la nombró candidata del PP a la alcaldía de Pozuelo. Porque sí. Por sus bemoles. Porque era muy chulo. Y si no te gusta, “nombro también a su marido como director de campaña electoral”.
Todo fue un desastre. El PP perdió la mayoría absoluta en Pozuelo (algo inaudito) pero la Oposición no estuvo a la altura del momento y las ventanas del Ayuntamiento siguieron cerradas.
En esta segunda legislatura, Quislant hizo todas las barbaridades del mundo. Todas y algunas más.
Y cuando pensábamos que el PP de Ayuso la apartaría de la primera línea a causa de su incapacidad intelectual y política, la premió llevándosela a la Asamblea, metiéndola de Secretaria de la Mesa y, ahora, nombrándola Presidenta de la Comisión de Investigación de las andanzas de Begoña Gómez por la Universidad Complutense de Madrid.
Y ahí está. En reinona total. Y reivindicada de sus desastres políticos y presupuestarios.
No se podía humillar más a los vecinos de Pozuelo de Alarcón…
Y mientras el PP le ríe las gracias en la Comisión, Paloma Tejero anda perdida en Pozuelo tratando de tapar la descocada gestión de aquella a base de chuminadas y estúpidas decisiones.
Es acojonante. El PP de Ayuso, aquel que venía a poner un poco en cordura en Pozuelo, premia a los autores de los desastres políticos. Qué decepción.
Pozuelo no tiene solución. Al PP le importa tres cojones.
Le van a votar de todas maneras.
Amén.
El Capitán Possuelo






