Milagro en Pozuelo (II): Si la previsión de ingresos de Quislant (ARPO, Montegancedo, Protones de Quirón e impuestos) no se cumplió, ¿alguien sabe cómo hubo superávit en 2023?

Ayer, al terminar de escribir esta columna y, ante la falta de espacio, prometí que le iba a pedir a un especialista que me hiciese un análisis sencillo y entendible de esa milagrosa Cuenta General para ver donde, si era posible, Molares y Millares habían pegado los martillazos con vistas a que, ante la opacidad gubernamental, algún lector pudiera reclamar algo a la Cuenta General 2023, que aún hay tiempo para ello.
Ya me ha mandado una serie de conclusiones que repicaré aquí más adelante…
Pero ahora y como también me obligué, voy a contarles, en palabras textuales, cómo preveía la alcaldesa Susana Pérez Quislant, en su Memoria del Presupuesto 2023, conseguir los ingresos que compensarían aquella bajada de impuestos de la que presumió…
Y agárrense, que vienen curvas…
Decía aquella insensata alcaldesa, premiada ahora por Ayuso:
“Esta reducción de ingresos se ve compensada por la incorporación al padrón del impuesto de bienes inmuebles de las parcelas de los desarrollos urbanísticos de Montegancedo y ARPO tras la aprobación definitiva de los proyectos de reparcelación y por la mejora de la previsión de ingresos por la facturación de las empresas de servicios, luz, gas o telefonía, en nuestra ciudad, junto con los ingresos por licencias, ICIO y la inspección de tributos, que mejoraran tras la ejecución de importantes promociones inmobiliarias en Pozuelo, como la residencia de la zona de los Ángeles, el desarrollo de Casablanca o el laboratorio de radioterapia de protones (Grupo Quirón), inversiones todas ellas de gran cuantía”.
(PAUSA VALORATIVA, ESPERANDO QUE USTED Y YO LO ASIMILEMOS)
Tras volverlo a leer despacio, solo digo que no se puede tener menos vergüenza política…
Y menos aún pensando que, solo en el segundo semestre de 2023 (que hayamos contabilizado en El Correo de Pozuelo aunque, con toda seguridad, nos engañaron), se sacaron más de 12 millones de euros de la hucha de los vecinos (Remanente de Tesorería y no de los protones del Grupo Quirón ni de Montegancedo o ARPO) para pagar facturas olvidadas en los cajones…
Acojonante.
Dicho esto, mi buen amigo Juan Pozuelo me ha mandado unas consideraciones sobre esta milagrosa Cuenta General en las que descubre, además, algo mucho más grave ya que no se ejecutaron partidas del presupuesto 2023 para intentar sacar dinero de algún lado (y compensar los dislates habidos) ni se recaudó lo esperado en los ingresos presupuestados…
Alucinante.
“Estimado Capitán:
Contestando a tu encargo y por si algunos de tus lectores quiere reclamar, hacer algún reparo o alguna observación a la Cuenta General de 2023, debe preguntar por lo siguiente:
1.- Falta de ejecución:
El cierre de la cuenta general de 2023 pone de manifiesto una gestión precaria, marcada por la falta de ejecución en determinados conceptos para dar ese superávit:
En el programa de Servicios Sociales y Protección Social, donde se incluyen conceptos como Personas Mayores, Familia e Infancia, Atención a la Discapacidad o Prevención de la Violencia de Género, la falta de ejecución ha sido del 40% de lo presupuestado, demostrando que las Políticas de apoyo a los más desfavorecidos de Pozuelo no es la prioridad de su gobierno: Han dejado sin gastar más de 2,5M de euros.
La misma situación se produce con el programa de Instalaciones Deportivas, donde la falta de ejecución del presupuesto se eleva por encima del 43% de lo presupuestado, dejando cerca de 5M de euros sin gastar, a pesar de las evidentes necesidades que tiene Pozuelo de instalaciones deportivas.
Y especialmente grave son las conclusiones en la Política de Urbanismo donde la falta de ejecución del presupuesto llega al 43%, 7,3M de euros sin ejecutar en una política que incluye la Vivienda, probablemente el mayor problema de los jóvenes actualmente a causa de unos precios absolutamente desbocados.
2.- Gastos de Personal:
La falta de ejecución en este concepto es también muy preocupante, ya que sin duda obedece a la falta de cobertura de las plazas establecidas y presupuestadas pero, sin embargo, no cubiertas, en total un 7% de los algo más de 43M de euros presupuestados para gastos de personal, vamos, casi 3M de euros.
3.- Ingresos:
Pero frente a este “incremento de ingresos” por falta de ejecución, hay que decir que los tres grandes conceptos de ingreso (IBI, Impuesto de Construcciones y Obras y las Plusvalías, sumados a la Tasa por Ocupación de Suelo, Subsuelo y Vuelo) no han respondido a las expectativas, sumando una diferencia negativa de 7,5M de euros respecto a lo presupuestado.
4.- Cuenta 413:
Casi 10M de euros fueron devengados en el año 2023, pero no se produjo su aplicación al presupuesto, pese a que se cargaron en los Remanentes de Tesorería para Gastos Generales. Es escandaloso.
CONCLUSIÓN:
La cuenta define incapacidad en la gestión por la alta falta de ejecución del presupuesto y de prioridades políticas ya que son en las partidas a vecinos más vulnerables.
Yo, y bien que lo siento, no he conseguido ver de dónde sale ese superávit que dan a causa de que la no ejecución presupuestaria para conseguir ingresos se compensaba con la falta de los ingresos que proporcionan los impuestos.
Permanentemente, se salva la situación gracias a la aplicación de Remanentes de Tesorería pero eso significa que irán acabando con el ahorro de los vecinos de Pozuelo para tapar agujeros de la mala gestión en el pasado y, en el presente, cubrir gastos corrientes.
Algo, dichos sea de paso que deja de lado su principal objetivo: El ahorro se debe invertir en futuro, en ciudad, en grandes proyectos de infraestructuras que definan a Pozuelo a 15 o 20 años.
Por otra parte, la situación en RR.HH. definida en la Cuenta General también es preocupante, ya que si no se toman medidas de contratación de personal, equiparación y sobre todo reorganización administrativa, la capacidad de gestión del Ayuntamiento se va a resentir mucho en el corto y medio plazo, ya que la edad media del personal es muy elevada y se necesita un plazo prudencial de tiempo para formar y adaptar al personal a sus funciones.
Pozuelo corre el riesgo de quedar descabezado en la gestión administrativa de las diferentes áreas municipales y que eso repercuta en la gestión y, por tanto, en la falta de ejecución y la capacidad recaudatoria se vea mermada.
El contexto planteado, y termino, puede llevar a la toma de decisiones por parte del equipo de gobierno de buscar mayor recaudación. No tiene otra solución.
Y la única opción viable para Pozuelo es conseguir ingresos sólidos y estables a través de la actualización de los valores catastrales pero eso significaría un descontento tremendo entre los vecinos ya que repercutiría directamente en subir la recaudación por IBI.
Y, generalmente, eso no gusta nada. Y menos si la hace el PP”.
Dicho y escrito queda todo.
Amén.
El Capitán Possuelo






