La Guardia Civil desmantela 16 grupos criminales en Madrid que utilizaban la estafa del ‘hijo en apuros’: Ya se han detenido a 188 personas y en esta Región se han localizado a 320 víctimas

Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Equipo de Delincuencia Tecnológica (EDITE) de la Comandancia de Madrid, en el marco de la Operación Kinderen, mantienen abierto un operativo donde ya se han detenido a 188 personas por su presunta implicación en los delitos de estafa, utilizando la modalidad conocida como «El hijo en apuros». Además, otras 15 personas están siendo investigadas.
Desmantelados 16 grupos dedicados al timo del ‘hijo en apuros’ con 201 implicados https://t.co/hNAi4n2WXu pic.twitter.com/M3XnxEHJQC
— Europa Press TV (@europapress_tv) August 9, 2024
La investigación comenzó a principios de 2023, tras recibir una denuncia donde se ponía en conocimiento un hecho en el que habían logrado estafar cerca de 5.000 euros a la víctima. Así, en total se han desmantelado 16 grupos organizados dedicados a este tipo de estafa —cada uno formado por entre tres y 15 personas—. Sólo en la Comunidad de Madrid, 320 personas han sido víctimas de estos grupos criminales, que han llegado a obtener 1.400.0000 euros de beneficio.
El hijo en apuros
Este tipo de estafa se basa en la manipulación emocional y la suplantación de identidad. Para ello, el estafador pretende manipular a la víctima haciéndole creer que un familiar cercano (generalmente un hijo) necesita dinero. Previamente han realizado un seguimiento de las víctimas, estudiando pormenorizadamente sus redes sociales y las de su entorno.
Una vez han seleccionado a la persona, contactan a través de mensajería instantánea haciéndose pasar por un hijo o una hija, justificando que escriben desde un número no habitual porque el suyo se ha roto y tienen un problema.
Para hacer creíble la conversación, intentan crear un vínculo emocional con la víctima, trasmitiéndola la urgencia y la desesperación del comunicante, lo que provoca una reacción de protección por parte de los destinatarios de los mensajes, que sin comprobar la veracidad de los mismos aceptan realizar una trasferencia bancaria.
Esta investigación ha conseguido localizar más de un millar de cuentas bancarias distintas y más de 300 teléfonos utilizados para perpetrar las comunicaciones con las víctimas.
A algunas víctimas, los estafadores han conseguido sacarles más de 4.000 euros.





