El helicóptero de tráfico más moderno del mundo del que presume la policía catalana y que puede ver una mosca en la nariz de un conductor no vio, casualidad, a Puigdemont huyendo

Casualidad. Pese a que la policía catalana dispone de un equipo único en el mundo que es capaz de grabar desde el aire una mosca posada en la nariz de un conductor, nadie le asignó el seguimiento del coche de Carles Puigdemont huyendo de Barcelona.
Hace sólo unas semanas que Ramon Lamiel, director general del Servicio Catalán de Tráfico (SCT), el equivalente a la DGT, explicaba orgulloso, en rueda de prensa, que habían incorporado a su flota de radares para el control de carretera un nuevo dispositivo Falcó que iba montado sobre uno de sus helicópteros de tráfico.
Tal y como explicó en rueda de prensa «es indetectable y nuevo, no se ha utilizado antes nunca en ningún sitio».
Único en el mundo
Efectivamente es como para estar orgulloso en su caso y asustado en el de los conductores, pues se trata de un equipo que ya está en funcionamiento con capacidad para multar a una decena de conductores a la hora por exceso de velocidad.
Se trata de un dispositivo con cámara de alta resolución que puede captar una mosca posada en la nariz de un conductor. Para estos helicópteros pillar conductores sin el cinturón de seguridad o hablando por el teléfono móvil es coser y cazar… nunca mejor dicho.
Coser y cazar
Lo diferenciador de este equipo es que no usa medición láser ni por ningún otro tipo de ondas, sino que es capaz de calcular la velocidad de los vehículos a través de un sistema geostacional de posicionamiento mediante satélites, lo que lo hace virtualmente invisible.
Cataluña es un verdadero depredador en materia de tráfico desde que la DGT le cediera las competencias hace años, con una densidad de radares mucho más alta que en el resto del territorio nacional.
Aquí disponen de casi 800 equipos para un territorio mucho menor que el del resto de España (excepto el País Vasco), de hecho la densidad de radares es de un equipo cada 16 kilómetros, frente a uno por cada 60 en el resto del territorio nacional.
También es el único lugar de Europa que controla los tacógrafos de los camiones sin necesidad de subirse a bordo del vehículo, pues lo hace a distancia desde unos sofisticados pórticos.
Sorprende cuanto menos que con este derroche tecnológico que puede verse cada día en las carreteras catalanas dispuesto a desplumar a los conductores, a nadie se le ocurriera echar al aire el sofisticado helicóptero Falcó para marcar de cerca la huida del vehículo de Puigdemont, algo que habría sido coser y cantar para el moderno helicóptero del SCT.
(Gentileza de El Debate-Iván Mingo)






