Madrid pone deberes a Mónica García: La consejería Fátima Matute cree que la ministra de Sanidad está más pendiente de sustituir a Yolanda Díaz que de atender a sus responsabilidades

A pesar de que Mónica García está a punto de cumplir un año fuera de la portavocía de Más Madrid en la Asamblea regional, donde cada semana se enfrentaba vehementemente a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, la ministra de Sanidad continúa su enemistad con la autonomía. Una enemistad de la que se ha contagiado todo el Gobierno, con Pedro Sánchez a la cabeza acusando a Madrid de ser la «sede social de la máquina del fango».
En la Puerta del Sol tampoco guardan especial cariño a García, a la que acusan de ser una «ministra sindicalista» que lo único que hace es «ponerse detrás de la pancarta». Sin embargo, no cejan en su empeño de que haga lo mejor posible su trabajo porque eso, evidentemente, repercutirá en la sanidad madrileña.
En este sentido, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, enumeraba este viernes, al término de la Interterritorial de Salud celebrada en la capital, las tareas pendientes que tiene Mónica García al frente de la cartera de Sanidad.
Por un lado, la responsable de la Sanidad madrileña critica que el ministerio, a diferencia de la Comunidad que ha preparado sus planes de contingencia de cara a la falta de profesionales sanitarios que se registra en verano, no ha elaborado el documento con medidas que podía tomar la ministra para solventar esta problemática, a pesar de que las comunidades se lo llevan reclamando desde el pasado mes de diciembre.
En su lugar, García ha entregado una relación de temas legales que puede o no puede hacer un MIR, algo que ya conocen en la Consejería de Sanidad, que esgrime que quiere que estos terminen la residencia y no los va a utilizar para sustituir a la falta de médicos.
Otras cuestiones sobre las que desde Madrid denuncian que Sanidad no ha tomado «ningún tipo de acción» e instan a la ministra a ponerse manos a la obra son el que no haya ocupado todas las plazas MIR de formación, algo que califican como «muy grave», o que a día de hoy no se haya pasado aún el listado de los médicos extracomunitarios que están pendiente de convalidar el título y que sí que podrían hacer falta este verano a todas las comunidades autónomas.
Además, Madrid también ha reprochado a Mónica García que haya bajado el dinero que da el ministerio a las comunidades para enfermedades raras y la ELA, algo que es, a juicio de Matute, «una muestra más de la preocupación que se tiene en el ministerio por la salud de todos los españoles».
En definitiva, el Gobierno regional opina que García es una «ministra sindicalista» que «se pone detrás de una pancarta y pertenece a un grupo político que está en decadencia, al que han votado a un 4,6 % de los españoles -en la europeas-».
«Está más preocupada en ver si tiene un carguito en la Organización Mundial de la Salud (OMS) o puede sustituir ahora con lucha de sables a Yolanda Díaz que en gestionar la Sanidad, que no entiende de colores políticos ni de vacaciones», cree la consejera madrileña.
(Gentileza de El Debate-Paula Baena)





