El Presidente del País Vasco Iñigo Urkullu tiene la desfachatez de presentarse como víctima para atacar a Madrid aunque ingresa y gasta un 62% más gracias al Cupo Vasco

El Presidente del Gobierno vasco Iñigo Urkullu se ha unido a la ofensiva política contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en Madrid y le ha acusado de tener una estrategia de “dumping fiscal” y de “paraíso fiscal”.
En una intervención en el Foro de la Nueva Economía, el nacionalista vasco ha expresado su preocupación por “una estrategia de dumping fiscal o de convertir a determinadas comunidades en paraísos fiscales” al ser preguntado por la última rebaja fiscal madrileña. Se ha quejado de que “la Comunidad de Madrid lleva esa política desde hace unos cuantos años”.
El propio Urkullu se ha adelantado a que se le pueda replicar con el Cupo vasco o decisiones pasadas como las llamadas “vacaciones fiscales” y él mismo ha negado que eso sea “un privilegio”, porque “lo que asumimos es un riesgo”.
El presidente vasco ha presentado el sistema de concierto y el Cupo -que le permite obtener una financiación por habitante que prácticamente duplica la de la media española- como “un riesgo unilateral” dentro de “nuestro ámbito competencial” al ser las diputaciones vascas las que recaudan todos los impuestos en su territorio, al contrario que la mayoría de las comunidades autónomas.
El nacionalista vasco ha acusado a Díaz Ayuso de practicar “un modelo ideológico” que le conduce a “menor recaudación, menor ingreso y menor capacidad de gasto”. También ha insinuado que puede estar utilizando esas rebajas fiscales para luego “pedir compensación” al Gobierno central en el nuevo modelo de financiación autonómica.
La presidenta madrileña presentó el pasado día 3 dos proyectos de ley con una rebaja fiscal que calificó de “histórica”. Se trata de una reducción en el IRPF, que supone la reducción de 0,5 puntos de cada uno de los tramos autonómicos y consolidarlos como “los más bajos de España”; y también la supresión de todos los impuestos propios de la región.
La fiscalidad fue el instrumento del País Vasco para salir de la crisis de los años 80 con las denominadas ‘vacaciones fiscales’. Se perdonaba el pago del Impuesto de Sociedades si invertías. Hubo conflicto jurídico con La Rioja y Castilla y León y con los fabricantes de electrodomésticos como Fagor.
En 2017, las tres haciendas vascas bajaron el tipo nominal del Impuesto de Sociedades del 28% al 24% en 2017 tras un pacto presupuestario de PNV y PSE con el PP. Las comunidades de régimen común, como Madrid, no pueden rebajar el Impuesto de Sociedades como las forales.
Las declaraciones de Urkullu coinciden con la presión que está recibiendo en el debate de los Presupuestos del País Vasco para 2022. EH Bildu, Podemos y los sindicatos exigen una reforma fiscal al alza para eliminar exenciones fiscales a empresas y subir el tipo nominal. Urkullu coloca, sin embargo, a Díaz Ayuso en el foco.






