Pedro Sánchez se borra de la foto de la noche electoral (pese a estar en la sede socialista) tras no conseguir el empate que buscaba con el PP y en Ferraz hay preocupación por las secuelas

Para valorar unos resultados, hay que tener en cuestión la gestión de expectativas. Tras recortar varios puntos desde el inicio de la campaña, el PSOE se habían aferrado a una remontada que alentaron hasta última hora.
Incluso pronosticaron que la diferencia con el PP sería, como mucho, de uno o dos puntos.
Al final, la brecha fue de cuatro puntos y dos eurodiputados. Veintidós de Dolors Monserrat frente a veinte de Teresa Ribera, que repite la cifra conseguida por Borrell hace cinco años, pese a que, tras el Brexit, a España le corresponden 7 escaños.
El PP sube algo más de un 1% con respecto a las generales y el PSOE pierde un 1,5%. En un año, la diferencia entre ambos pasa de un 1,38% a un 4% y sólo ganan en Cataluña, Canarias y Navarra. Los socialistas bajan pero se mantienen si lo comparamos con sus socios de Sumar que, ya sin Podemos, han pasado de un 12,38% a un paupérrimo 4,65%, superados por la coalición de ERC, Bildu y BNG como cuarta fuerza y se quedan a menos de unos 12.000 votos que el nuevo partido de Alvise, Se Acabó la Fiesta.
Una prueba de esta gestión de expectativas es que Sánchez, que acudió unos minutos antes de las 23:00 a la sede de Ferraz, no salió ante los medios y se quedó en la quinta planta donde siguió el final del escrutinio.
Tampoco se usó el escenario exterior, a medio montar y que se quedó en un lateral del garaje.
La candidata del PSOE, Teresa Ribera, dio su discurso dentro de la sede, en la sala Ramón Rubial, junto con la vicesecretaria general, María Jesús Montero, y el secretario de organización, Santos Cerdán. La que, con toda probabilidad será próxima comisaria comunitaria, sacaba pecho porque el resultado es “casi idéntico” al de las generales pese “a la máquina del fango” y que “respalda a Pedro Sánchez”.
“Si el señor Feijóo ha planteado estas elecciones como un pleibiscito, lo ha perdido”, terciaba Ribera que reprochaba al PP que crezca la extrema derecha y achacaba su crecimiento a que “ha absorbido a Ciudadanos” “Dado el contexto, en el que se han dado los resultados ese 30% es un magnífico resultado”, añadía sin mencionar, de manera directa, la imputación de la mujer de Sánchez, Begoña Gómez.
(Gentileza de Libertad Digital-Rubén Fernández)
Ultima hora: Hay cierta preocupación en medios socialistas por las secuelas del gesto de Pedro Sánchez de no salir a comentar los resultados pese a estar en la sede de Ferraz






