El retiro teatralizado de Pedro Sánchez fue ocho días después de que el juez otorgara a Begoña Gómez la condición de “investigada” (antiguamente, imputada), según desvela el sumario

Los indicios que llevaron al juez a estrechar el cerco sobre Begoña Gómez coinciden en tiempo con el amago de dimisión que hizo su marido y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado mes de abril. De las diligencias abiertas en un juzgado de Plaza Castilla por dos delitos contra la empresaria se desprende que el juez le otorgó la “condición procesal de investigada” el mismo 16 de abril, esto es, cuando abrió diligencias.
La fecha podría pasar inadvertida de no ser porque una semana después, en concreto ocho días, el presidente del Gobierno anunció que se tomaba un intervalo de desconexión para decidir si dimitía o no precisamente a raíz de lo que denominó acoso contra su mujer.
El sumario cuyo secreto se acaba de alzar y al que ha tenido acceso Vozpópuli, desvela que en ese impasse de tiempo, el juez otorgó la llave de la investigación a la UCO de la Guardia Civil y que la Fiscalía se opuso en rotundo a que se investigase a Begoña Gómez por presunto tráfico de influencias y corrupción en los negocios.
De hecho, el recurso del Ministerio Público -que se interpuso en tiempo récord y en apelación para que el asunto lo resuelva directamente la Audiencia Provincial de Madrid- está firmado el 25 de abril; esto es, un día después de la insólita retirada del presidente del Gobierno.
(Gentileza de Vozpópuli-Gema Huesca)






