Tras un primer año de legislatura, ya se puede decir que esta ciudad ha perdido otros 4 años gracias a unos políticos poco trabajadores y sin carisma, con la excepción de la peor pagada

Estimado Capitán:
Hoy se cumple un año del comienzo de esta legislatura y quisiera compartir con Ud. algunos pensamientos y reflexiones sobre la política pozuelera y los personajillos que la “lideran” y, como consecuencia, de la deriva democrática y social a la que nos vemos sometidos.
Para empezar, me llama mucho la atención el silencio de los socialistas en Pozuelo ante la que está cayendo en España pero entiendo que hay mucho en juego. Mucho dinero, claro. Políticamente tengo poco que decir sobre ellos. Despiertan el mismo interés en los vecinos que una telenovela a las 3 de la madrugada. Pero se lo han ganado a pulso con sus copias y pegas. Poca chicha pero mucho radicalismo denostado de color violeta.
Del PP, quiero resaltar su cobardía, su baja moralidad y sus guerras intestinas.
Me repulsa esa moral que esgrimen de ser alternativa nacional. Pero en Pozuelo ni tienen ideas ni ganas. Ni están ni se les espera.
Y los que están a día de hoy aquí ni me parece que tengan carisma y menos conocimiento de Pozuelo.
Son un quiero y no puedo y los eternos segundones a nivel nacional.
Aquí en Pozuelo gobiernan gracias a un público anestesiado e incapaz de juzgar y diferenciar lo bueno de lo menos malo.
Hacen políticas de escaso calado, de productos estrellas que terminan estrellados. Pensaba que esta señora iba a cambiar la etapa de aquella otra que se fue pero la ha terminado haciendo buena.
De la extrema izquierda solo puedo decir que Patricia Cabal es lo mejor que podríamos tener con la salvedad de su ideología. Vivir por Pozuelo y para Pozuelo, con un mínimo sueldo, y trabajar sin recursos dice, pese a que sus principios están muy alejados de los míos, mucho de cuáles son los motivos de estar sufriendo a esta pandilla de mendrugos.
Pero sigue quedándose corta. Llena su cuota, pero cada día parece más sola.
Y qué decir de esos compadres mal avenidos que son los de VOX.
Me ha sorprendido mucho la catadura del antiguo líder de la formación, ese que se creía ser elegido por sus estigmas de fe ciega al Partido y que luego ha resultado ser un vividor más.
Me refiero a Juan Ignacio Fernández, el mismo que habla de conceptos jurídicos cuando sacó a duras penas la EGB.
El mismo que habla de libertad delante de la Monasterio (otra…) y, en Pozuelo, es una caricatura de cacique. Pero a todos estos personajes les llega su San Martín. Y el tigre de Griñón, ahora, solo está para lamer su tristeza por las esquinas, abandonado de su gente.
Me dicen, incluso, que se ha apuntado a la Lira para tocar el tambor. Solo le faltaba eso. No sabe qué hacer para que alguien le quiera…
Me duele Vox Pozuelo porque es la historia de lo que pudo haber sido y no fue. Es una tremenda decepción.
‘PierreNodoyUna’ Ángel Hernández y esa tal Rocío, cuyo principal don es arrimarse al sol que más calienta, son dos nulidades políticas incomprensibles.
Y no quiero dejar de mentar a la única que parece querer hacer algo. Hablo de su portavoz Ainhoa García, aunque si le pusiera un poco más de carácter a la cosa le iría mucho mejor.
Al menos es consecuente con su cargo y las ideas del Partido, y eso lo reflejan las fotos de su “Insta”, con muchos afiliados y ninguno de los otros tres concejales.
¿Hasta cuándo la Monasterio permitirá esto?
Allá ellos.
Ante este espectáculo, quiero decirle que he llegado a una conclusión: La política afea la moral de las personas, modifica las conductas, evita hacer autocrítica y aligera los principios, sustituyéndolos por otros si no gustan los primeros, no sea que el ego se vea afectado y la sensación de sentirse importante también.
Me fastidia ver como los movimientos sociales, religiosos y culturales de Pozuelo han sido utilizados por esta “casta” con el único fin de entrar en todo lo que de per sé se les negaba por su falta de carisma, y de cómo, su falta de interés real ha hecho que se les cale, y se le lea la matrícula por su nula dedicación e interés real.
Y bien que lo siento.
Disfrutemos lo votado. Hemos perdido otros 4 años.
La próxima vez el circo será otro, pero me temo que los vividores de la política siempre tienen el espectáculo pagado en Pozuelo.
Juan Pozuelo






