Los HDLGP lo consiguieron: 20 años después de aquel atroz atentado del 11M de 2004, han logrado que el delito sea ley en España y, con su prescripción, que sus autores presuman de ello

Aquel 11 de marzo de 2004 me pilló trabajando en Radio Nacional de España. En un programa local a mediodía. Hacía poco que había vuelto de Valencia, de dirigir la Radio Autonómica (R9), y cuando me llegó la noticia de los atentados me estaba preparando en casa para ir a Prado del Rey.
Por la radio se notaba que había mucha confusión. Suele pasar. La radio es la primera que da la noticia y no siempre la da bien por el ansia de informar cuanto antes. Y más cuando, como aquel día, el atentado tenía cuatro focos.
Lo primero que pensé era que había sido ETA mientras corría hacia la Casa de la Radio por si podía echar una mano. Pude hacer poco. Estaba en un programa menor y que, seguramente, ese día no se emitiría. No se emitió.
En cadena (entonces se llamaba Red de Emisoras de RNE) la información estaba centrada en el programa de Antonio Jiménez con quien había trabajado en COPE y un gran equipo de redactores, periodistas y productores. Entre los productores estaba, entre otros, María Luisa Núñez, una de las grandes productoras de la historia de la radio y con quien también había trabajado en COPE tanto con Carlos Herrera y como con Antonio Herrero.
Me ofrecí a echar una mano pero creo que ni me oyeron… Lo mejor que podía hacer era apartarme y esperar.
Solo, mientras veía a María Luisa correr de un lado a otro, le preguntaba: “¿Quién ha sido?”. Y ella siempre me contestaba: “No lo sé. No se sabe”.
Esa era la gran clave. Y al rato volví a preguntarle: “Marilú, por favor… ¿Quién ha sido?” Pero ya no me contestó… No podía…
Mientras, la izquierda española, esa izquierda que se queja de que se usen políticamente las desgracias, ya estaba moviendo ficha para aprovechar políticamente la más grande de las desgracias que habían sucedido en España…
Estábamos a tres días de las elecciones generales (14 de marzo) y el PSOE quería sacar partido de aquello…
Y lo sacaron. Por la tarde noche, fui a la manifestación y, en lugar de estar en silencio o gritar asesinos solo se oía “Queremos saber la verdad”. Y, además, manda güevos, el PP ya era el culpable. No eran los asesinos. Era el PP. Esto solo puede ocurrir en España.
A últimas horas de la noche nadie dudaba ya de la autoría yihadista y en algunos despachos de la oposición se trazaban ya las estrategias para sacar rédito político de la matanza de cara a las elecciones del 14 de marzo mientras el Gobierno de Aznar seguía desbordado…
Para entonces las víctimas ya estaban en un amargo segundo plano y había empezado la manipulación de pruebas…
Aznar debió suspender las elecciones pero no lo hizo. Él sabrá por qué.
Y lo que hoy está sufriendo España, veinte años después, de aquel atroz atentado sin resolver, es terrible. El orden constitucional está padeciendo sus consecuencias. Como se hizo con los trenes entonces se está haciendo ahora con una ley de borrado.
Con la victoria de José luís Rodríguez Zapatero, se empezó a desarmar España. Somos el resultado de aquel día aciago…
El problema es que hoy, cuando se cumplen 20 años, prescribe aquella terrible acción terrorista y sus autores intelectuales (aquellos HDLGP), aparte de haber conseguido sus objetivos, ya se irán de rositas…
Es más, presumirán de sus barbaridades…
Amén.
El Capitán Possuelo





