A propósito del anuncio de la incorporación de 15 nuevos miembros a la plantilla de la Policía Municipal, un agente cree que es insuficiente y cuenta la triste realidad que atraviesa el cuerpo

Hola, Director, deseo comunicarles esta información, en relación al anuncio de la incorporación de 15 nuevos agentes a la plantilla de la Policía Municipal de Pozuelo
(Por precaución ante posibles represalias, he optado por preservar mi identidad pero sé de lo que hablo, puede creerme…)
En la época del alcalde Sepúlveda, el Ayuntamiento de Pozuelo realizó una significativa inversión en la Policía Municipal, respaldada por el financiamiento de la Comunidad de Madrid mediante el proyecto BESCAM.
(Me permito señalar otro aspecto de relevancia, relacionado con la referencia muy correcta en dicha página acerca del año 1952 como el inicio de la Policía Municipal.
Próximamente, se llevará a cabo una exposición conmemorativa en honor a los 100 años de la Policía Municipal. Aunque hemos comunicado que esta información no es exacta, parece que la verdad no es una prioridad.)
En aquel periodo se construyó el edificio de emergencias actual, el cual, a pesar de sus fallos que hoy sufrimos, resultaba adecuado para albergar tanto a la Policía Municipal como a SEAPA.
Sin embargo, a partir de ese momento (en 2011 vino la alcaldesa Adrados y en 2015 la alcaldesa Quislant), ninguna corporación municipal ha mostrado interés alguno en la Policía Municipal, permitiendo que las jubilaciones reduzcan la plantilla a los escasos 150 agentes actuales.
Cabe mencionar que en el año 2021 (época de Quislant) se ofertaron 7 plazas, una cifra insuficiente para cubrir las bajas. Las ratios de mandos por agente, establecidas por una ley autonómica del PP, nunca se han cumplido, y se cubren las vacantes con habilitaciones en lugar de oposiciones. Una solución que está destinada a casos de emergencia.
Se ha publicado, como decía al principio, la creación de 15 plazas con los Presupuestos de 2024 del Ayuntamiento… Pero eso solo es un parche, que no cubrirán las próximas jubilaciones.
En dos años se espera la jubilación de aproximadamente 15 o 20 policías y la incorporación de nuevos agentes al servicio no es un proceso ágil. Como poco se demora unos dos años. Conlleva etapas como oposiciones, academia y prácticas.
Además, es importante señalar que la edad media de la plantilla es considerablemente alta, los agentes que ingresaron en la década de 2000 se acercan a los 50 años.
El turno de noche, por ejemplo, es el más afectado. En 2010, salían a patrullar las calles 7 vehículos.
Actualmente, solo 2 o 3 patrullas están disponibles. Esta merma impide que los agentes realicen labores preventivas, limitándose a responder a las llamadas de los ciudadanos.
De hecho, ya se han producido incidentes con agresiones físicas a los policías y existe la preocupación de que la falta de recursos pueda poner en riesgo la vida de los agentes o de los ciudadanos.
En cuanto a la población de Pozuelo de Alarcón, según el INE, ha incrementado de 82,804 habitantes en 2010 a 88,784 en 2023. Y aunque los datos precisos sobre el descenso anual del número de agentes de la Policía Municipal son difíciles de obtener y se basan en estimaciones, están bastante próximos a la realidad. La futura construcción de un Recinto ferial, un palacio de Congresos y una Plaza de toros y las viviendas de ARPO plantearán problemas de seguridad de difícil solución por una plantilla tan reducida como la actual.

La situación con los medios materiales no es menos grave. Se publicita la creación de una unidad de drones mientras las instalaciones presentan serios problemas por la falta de mantenimiento y una deuda de 600.000€ ha dejado sin climatización a los agentes.
Las motocicletas están en muy mal estado, la calidad de la uniformidad es la peor del mercado, los vehículos camuflados parecen sacados de los hombres de Paco (de un color llamativo y con matrículas fácilmente reconocibles), y la adquisición de la furgoneta de atestados resultó más costosa en ajustes que el propio vehículo.
La enumeración de estas dificultades podría extenderse tanto que resultaría difícil de creer para los lectores.
Se está intentado solucionar la escasez de personal mediante el pago de horas extras… Sin embargo, el importe de la hora es tan bajo que los policías no están dispuestos a poner su integridad física en peligro por ese precio. Esta medida, una solución provisional, refleja la reticencia a abordar el verdadero problema, la incorporación de nuevos agentes a la plantilla.
En nombre de los hombres y mujeres que conforman la Policía Municipal de Pozuelo de Alarcón, deseo expresar nuestras disculpas a los pozueleros. Nos gustaría prestar un mejor servicio, pero nos enfrentamos a recortes severos.
Confiemos en que la actual corporación municipal considere la inversión en seguridad como una prioridad, cuidando a los vecinos Pozuelo de Alarcón como se merecen.
Juan Pozuelo, Policía Municipal






