Crueldad suma: El Gobierno de Pedro Sánchez, en su odio guerracivilista, cerca a los monjes y a los alumnos del Valle de los Caídos dejándolos sin agua sin previo aviso

Familiares de niños que residen en la Basílica del Valle de los Caídos denuncian que llevan desde este lunes sin agua después de que un huésped lo descubriese tras ir a ducharse. El motivo que alegó Patrimonio Nacional, que acudió sin avisar a ninguno de los monjes, fue que debían hacer «labores de mantenimiento», algo que genera desconfianza entre los sacerdotes ya que no habían sufrido ninguna avería. El corte está afectando a todas las instalaciones del Valle: la Abadía, la Escolanía, el recinto hostelero, el poblado y los efectivos de la Guardia Civil encargados de la vigilancia.
Fuentes cercanas a los residentes -monjes, niños, educadores y hospedería interna y externa- critican que esta se trata de «una tropelía más» del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López, a quien acusan de ser «un cristianófobo que está llevando la Basílica al límite». Además, recuerdan que este tipo de labores suelen realizarse entre semana para evitar perjuicios a los visitantes y a los propios monjes. Siempre avisando antes. Y es que no es la primera vez que el Valle de los Caídos sufre alguna avería que obliga a los residentes a estar días bajo condiciones precarias.
El 18 de diciembre de 2023, día en el que la Audiencia Nacional ordenó paralizar las exhumaciones, tuvieron un problema con las tuberías que les obligó a estar varios días sin agua. También se les rompió el ascensor, que tardaron un mes en arreglar dificultando las tareas diarias de los más mayores. Tres semanas después, el 6 de enero, se les fue la luz, inconveniente que se repitió el viernes pasado dejándoles incomunicados.





