Ayuso, por favor, llévatelas: Con los problemas que tiene Pozuelo, la alcaldesa Tejero y la ‘vicealcaldesa’ Picazo se hacen fotos plantando 6 árboles (6) en un parque con el abrigo puesto

Son unas pijas. No lo pueden remediar. Estamos en manos de niñatas con menos sensatez que un conejo de ARPO.
Con los problemas que tiene Pozuelo, algunos gravísimos, la alcaldesa Paloma Tejero y la ‘vicealcaldesa de facto’ Miriam “Pagafantas” Picazo como, al parecer, no tienen mucho que hacer y les encanta eso de hacerse fotitos, se fueron al Parque Guadarrama a plantar seis árboles… Seis. Bueno hicieron como que plantaron uno pero vendieron seis. Y, encima, presumieron de ello…
Es para mear y no echar gota…
Llevan siete meses en el Gobierno y como lo único que han hecho es el ridículo (y mostrar mucha soberbia), van ahora y pierden el trasero por dos fotos absurdas…
Eso sí, lo venden, insisto, como si fuese la leche en bote (milk in a jar, que diría Macarena).
Según el propio Ayuntamiento de Pozuelo, en esta ciudad, en diciembre de 2014 (que ya llovió), había más de 50.000 árboles. Públicos, eh. 50.000 (que ya son muchos más porque el recuento fue hace 10 años) solo en zonas públicas. Si a esa cantidad le unimos los árboles en zonas privadas, se calcula que pasan ya de los 80.000…
Bien, pues estas pijas que nos ha mandado el PP de Madrid nos venden que, ayer por la mañana, plantaron seis (6) árboles y aseguran que ya se han plantado o repuesto más de 370 árboles en la ciudad en el último año… Para embellecerla, claro. La mitad deben ser de Quislant, digo yo…
Es para darse “chocazos” contra una pared…
¿Pero de donde han salido estas dos?
(Y se hacen la foto sin quitarse el abrigo…)
¿Qué estaría pensando el trabajador que sostiene el árbol para que las dos ‘mandamases’ de Pozuelo se hicieran la fotito… Entre las dos ganan 171.000 euros al año más bicocas… Seguro que el hombre pensaba algo malo. Yo, al menos, lo haría…

No puede ser. No son serias.
Ayuso, por favor, llévatelas…
Asumimos que se perderán otros cuatro años en Pozuelo pero, al menos, que no nos avergüencen.
Juan Manuel Sánchez






