Ayuso anuncia en Polonia la cesión de un espacio para crear el Museo Hispano Judío de Madrid que convierta a la ciudad en icono de multiculturalidad y en un atractivo turístico

El Museo Hispano Judío de Madrid será, por fin, una realidad. Así lo ha anunciado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante su intervención en la Reunión Anual en Recuerdo del Holocausto, organizada por la Asociación Judía Europea, en Cracovia (Polonia). Este espacio se convertirá en el primero de sus características que existirá a escala mundial.
«Conscientes de nuestro legado, hemos actuado», ha señalado la presidenta, quien ha explicado que será el primer museo de Madrid «centrado en el legado hispano judío y su papel y su influencia política y cultural en el mundo». En este sentido, ha agradecido al Museo POLIN de Varsovia el trato que les dispensaron el pasado sábado, «así como los consejos y experiencia» que les regalaron, «tan importantes» para esta «aventura».
Precisamente, una de las visitas enmarcadas en el viaje oficial de la jefa del Ejecutivo madrileño a Polonia fue la de este fin de semana al Museo de Historia de los Judíos Polacos, ubicado en el barrio convertido por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial en el gueto de la capital de este país. Cumple este año su décimo aniversario y recorre los 1.000 años del pueblo judío en esta zona.
De hecho, allí ha condenado que «tantos promuevan el antisemitismo desde su influencia política y mediática en distintos gobiernos por todo el mundo». «De nada sirve compadecerse de los judíos muertos mientras se desprecia a los vivos», hasubrayado.
Tras visitar ayer los campos de concentración de Auschwitz, algo que como ha dicho Díaz Ayuso «siempre es estremecedor», ha querido recordar que los atentados de octubre cometidos por Hamás son el «mayor ataque contra el pueblo judío desde la Shoá». «Lamento que tantos sean incapaces de comprender el golpe moral y anímico que han supuesto, después de una historia de diáspora, expulsiones y persecuciones, de muerte hasta el exterminio», ha apuntado.
Icono de multiculturalidad y atractivo turístico
El objetivo de la iniciativa de Madrid, señalan desde el Ejecutivo autonómico, «es crear un espacio que convierta a la capital en un icono de multiculturalidad e integración intergeneracional, así como en un atractivo turístico de carácter internacional». Igualmente, se trata de fomentar los valores esenciales, como la tolerancia, la diversidad y el entendimiento recíprocos o el respeto a la naturaleza.
Entre las cesiones parciales o completas que podrán visitarse están la Colección Paul Dahan, uno de los expertos más importantes de este tipo de arte en el mundo; o la de la Familia Backal Gojman, de las grandes colecciones de archivos de la Inquisición y Judaica de Latinoamérica.
Un edificio con historia
Metro adjudicó a la Fundación Hispano Judía, tras concurso, la cesión en régimen de alquiler por un periodo de 30 años, del edificio situado en la calle Castelló 21 de Madrid, antigua subestación eléctrica del metropolitano para la zona del barrio de Salamanca. El contrato se firmó recientemente y por él la compañía pública recibirá 19,4 millones de euros.
Este espacio fue obra del arquitecto Antonio Palacios, que contó para su dirección con el ingeniero Carlos Lafitte en el año 1925. Se compone de un conjunto de edificios que reflejan el modo de construir de una época y una tipología concreta, la industrial urbana, que fue evolucionando con el paso de los años. Cuenta con una fachada de alto valor histórico artístico.
Palacios está considerado como uno de los arquitectos españoles más importantes e influyentes de la primera mitad del siglo XX. Fue decisivo en la configuración de la capital durante las más de dos décadas que trabajó para la entonces Compañía Metropolitana, el embrión de Metro de Madrid. No solo fue el creador de las primeras estaciones, sino que fue quien concibió la organización de sus accesos y el logotipo del rombo que identifica a este medio de transporte.
La Fundación Hispanojudía
La Fundación Hispano Judía se constituyó en el año 2016, tras la aprobación de la ley que habilita a los descendientes de sefardíes a obtener la nacionalidad española. Su objetivo fundacional es dar luz a la historia de 1.800 años de presencia judía en España y rescatar el legado de la cultura hispanojudía en todo el mundo.
Esta entidad también ha constituido en Miami la Hispanic Jewish Endowment, una organización benéfica que promueve la participación de personas de Estados Unidos en la concepción y creación del futuro museo de Madrid, su proyecto más importante a nivel global.
El proyecto en la Ingobernable
No es la primera vez que está sobre la mesa la realización de este museo. De hecho, hace ya casi un lustro, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida , anunció que se había decidido crear el Museo Hispano Judío en el antiguo edificio okupado de la Ingobernable, situado en plena Milla de Oro del eje Prado-Recoletos. No lo dijo como posibilidad, sino como una decisión tomada que se tramitaría de manera «inmediata» para una concesión demanial por 50 años. Pero la cosa quedó estancada, hasta ahora que se materializará esa intención.
Para ponerlo en marcha fue creada la Fundación Hispano Judía (FHJ) en 2016 por iniciativa del empresario David Hatchwell con el fin «fomentar las relaciones entre Israel, España y Latinoamérica» y en cuyo patronato figura el exalcalde del PP Alberto Ruiz-Gallardón. Su presencia provocó críticas inmediatas desde sectores de la izquierda que no valoraron el compromiso del exministro de Justicia con la comunidad sefardita ni el hecho de que puso en marcha el proceso de naturalización como españoles de los descendientes de los judíos expulsados en 1492.






