Tomás Gª Gómez fue un estrecho colaborador de la interventora Miralles en Getafe y, ahora, aterrada por los efectos del desparrame presupuestario, se lo trae para que la ayude

Ayer, El Correo de Pozuelo daba la noticia del raro fichaje de un tal Tomás García Gómez, funcionario del Ayuntamiento de Madrid, para impartir un extraño “TALLER PLANTEAMIENTO PROYECTO DE PRESUPUESTOS 2024” a los funcionarios del Ayuntamiento de Pozuelo, en una humillación de Tejero sin precedentes…
Era algo inexplicable… Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero, aunque es verdad que Tomas es funcionario del Ayuntamiento de Madrid, también fue funcionario del Ayuntamiento de Getafe (Jefe de Servicio de Planificación, Calidad y Presupuestos) y, en ese tiempo, fue un estrecho colaborador de la que también estuvo de interventora en aquel Ayuntamiento. O sea, de María del Carmen Miralles Huete…
Oiga, que casualidad…
Y creo que más cosas averiguaremos sobre estos dos personajes porque coincidieron en una etapa complicada, por llamarla de alguna manera, y eso une mucho…
Por cierto, ¿estuvo Tomás García Gómez también en la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda del Ayuntamiento de Getafe?
No lo sé. Pero hay algo raro en todo esto que huele bastante mal, señora Tejero… Creo que se la están colando doblada…
Lo que está claro es que Miralles ha contratado a García Gómez para hacer, en Pozuelo, un presupuesto “made in Getafe”… Y hasta ahí, hoy, voy a escribir.
Por lo visto Menchu ya quiso traer a Tomás para ocupar la plaza de la Oficina Presupuestaria, que dejó Irene Barrios, cuando vio el vacío de poder que había en el Ayuntamiento de Pozuelo, pero los “presuntamente Gordos” se lo negaron…
¿Sospechaban algo sobre sus dobleces?
Nunca lo sabremos. Ellos eran muy caprichosos. Lo cierto es que Menchu se cabreó y empezó a torpedearlo todo en el Ayuntamiento de Pozuelo. Incluso, llevando a la desesperación al nombrado en su lugar por los “presuntos rellenitos”, que era un funcionario ejemplar y que llegó a darse de baja y renunciar al cargo ante tanta rara presión a la que le sometía…
Dicho esto, las preguntas tontas del día, en cualquier caso, son:
¿Está Miralles asustada viendo el jardín en el que se ha metido y ha forzado ahora (con una Tejero debilísima) la venida de García Gómez para que le ayude a solucionar su problema con un contrato a tres centímetros de la ilegalidad?
¿Sabe el Ayuntamiento de Madrid que, en horario laboral, su funcionario va a impartir (se supone que clases) más horas de las que permite la normativa sobre incompatibilidades?
¿Se han sacado de la manga Tejero algún tipo de concurrencia para este encargo o ha sido a dedazo? Ya sabemos que no hubo publicidad…
¿Tiene esta sorprendente y oscura contratación alguna lectura oculta?
Creo que sí. Es más, creo, amigos, que Menchu está conspirando de nuevo. Aunque esta vez no por poder sino por miedo.
Y es que lo que está pasando con todos los tejemanejes de los reconocimientos extrajudiciales de créditos no es más que un verdadero blanqueamiento de la propia Miralles. La interventora es presuntamente culpable del gran desparrame presupuestario que sufre el Ayuntamiento de Pozuelo y lo sabe.
Y como lo sabe está aterrada por los efectos que puede producir ya que reconoce, en su fuero interno, que todo es consecuencia de su labor en la liquidación impropia del presupuesto general de 2021 para ganarse la confianza de los presuntamente gorditos y que, ahora, empieza a darse cuenta de que, antes o después, lo descubrirán y tendrá consecuencias…
Y es que se coge antes a un mentiroso que a un cojo. No lo digo yo, lo dice el refranero. Y Menchu presuntamente es una maestra del disimulo… Incluso, de echar balones fuera como los está echando…
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques






