Los intereses personales antes que los de los ciudadanos: La derecha que gobierna Pozuelo de Alarcón se está ahogando en el fango de la falta de identidad. Un artículo de Rayo Luminoso

Estoy convencido de que mientras se antepongan los intereses personales (yo creo que ya no ni los de partido como antes) a los de los ciudadanos, la política nos lleva al desastre. Esto es lo que está pasando de forma supina en Pozuelo de Alarcón. Solo les interesan las recomendaciones, la gente afín y los amiguitos, sin límite alguno. Para mí, esto es la antítesis y la corrupción de la política.
Ya sé que todos son iguales y que esto es la ley de la selva, pero a mí eso no me consuela. Sigo creyendo en Dios y en las personas, no podemos dejar de creer en las personas, es Navidad, Jesús se hizo “persona”. De lo contrario estamos avocados a dar la razón a Hobbes en su conocida máxima: “Homo homini Lupus”. De esta forma acabaremos despedazándonos unos a otros, no me gusta nada.
Se está convirtiendo a la política en el dominio de las “malas artes”, de los negocios sucios, todo vale con tal de llevarme la pieza, la “ley de la selva”. Las personas de principios estamos “hartas” del espectáculo que se está dando desde la derecha (yo antes me consideraba de derechas pero ahora no me puedo identificar con esta “calaña”). No me extraña que los que tienen escrúpulos y vergüenza se vayan, ole por ellos.
Me pregunto, ¿no hay alguien con suficiente sensatez para darse cuenta de lo que está ocurriendo en Pozuelo de Alarcón? Por el amor de Dios, échennos una mano que nos estamos ahogando en el fango de la falta de identidad. Ya no sabemos a quién votar pero desde luego NO a quienes nos están tratando de esta forma, a nosotros y nuestros valores.
En fin, me da pena todo esto. Da la impresión de que la derecha española ha perdido el rumbo, pero en Pozuelo de Alarcón estamos dando vueltas en círculo, como los caníbales. Estoy convencido de que es posible otro Pozuelo, otra forma de hacer política, menos falsa y recuperando la “autenticidad”. Tengo la impresión de que estas palabras ya no les fastidian porque les está empezando a dar todo igual, han perdido la sensibilidad (que al fin y al cabo se traduce en coherencia y sensatez).
Guarden cuidado, los que tenemos principios sólidos vamos a seguir luchando por ellos, aunque en ocasiones nos veamos perseguidos y vigilados por aquellos gobernantes que han convertido la política en una película de espías, con sospechas y todo tipo de “guarradas”. Pueden ponerse como se pongan, pero en lugar de enfadarse con El Correo de Pozuelo y con el “clamor” de personas que reclaman otro Pozuelo y otra forma de gobernar, deberían tener los arrestos de reconocer que esto es un desastre, irse los culpables (porque en política los errores se pagan así) y volver a empezar de otra forma. No le queda mucho tiempo de reacción, están llegando al “punto de no retorno” (el de los aviones que no pueden parar y se estrellan), si es que no han llegado hace tiempo y solo puedan “salvar los trastos”.
Rayo Luminoso






