La alcaldesa de Pozuelo Paloma Tejero precinta el restaurante ‘El Cielo de Urrechu’ del Centro Comercial Zielo de la Avenida de Europa por llevar tres años sin licencia e invadir un pasillo

Uno de los más famosos restaurantes de Pozuelo El Cielo de Urrechu, situado en el Centro Comercial Zielo de la avenida de Europa, ha sido precintado el viernes pasado por decreto de la alcaldesa Tejero tras comprobar el Gobierno de Pozuelo que, en parte de sus instalaciones, se llevan tres años sirviendo comidas y cenas sin licencia, según cuenta Infobae España.
El Cielo de Urrechu abrió sus puertas en 2012 como sucursal del primer Urrechu que se inauguró en el Zoco de Pozuelo diez años antes (qué también tuvo problemas de licencias y sanciones) como local gastronómico de referencia de la comunidad de Madrid en el local de un viejo restaurante llamado ‘Chaplin’.
Ubicado en los locales 217 y 218 del centro comercial Zielo, en julio de 2020 sus dueños presentaron al Ayuntamiento solicitud de licencia de actividad y obras para ampliar el restaurante. El Cielo de Pozuelo se les había quedado pequeño porque el negocio iba viento en popa. El objetivo era convertir la planta superior, una terraza, en un nuevo espacio donde servir comidas con grandes vistas al ‘skyline’ de Madrid.
En la terraza, los dueños levantaron hace tres años “una estructura plegable con varios salones, dos barras, una cocina, un paso de servicios y varias dependencias para el desarrollo de la actividad”, según la documentación a la que ha tenido acceso Infobae España.
La entrada del restaurante está en uno de los pasillos del centro comercial Zielo. En ese pasillo, los propietarios también colocaron mesas y sillones a modo de terraza. Y empezaron a funcionar. Sin licencia.
Pero técnicos municipales realizaron una inspección el 22 de mayo de 2023, en el final del Gobierno de Quislant (casi tres años después de la solicitud de licencia), y detectaron varias irregularidades.
La primera, que “en relación con la actividad de restauración en la planta superior, cubierta del edificio, no se dispone de título habilitante”.
Es decir, habían convertido la terraza en una ampliación de su restaurante sin los permisos necesarios. Además, “se comprueba que no dispone de autorización para la terraza a la entrada del local en el pasillo del centro comercial, y se le informa al encargado de la afección de dichos elementos sobre la evacuación del centro comercial”.
O sea, que El Cielo de Urrechu también estaba usando como restaurante el pasillo del centro comercial, que en teoría tiene que estar despejado para el paso libre de personas por si hay algún incidente.
El 7 de agosto de 2023, el Ayuntamiento (ya con Paloma Tejero de alcaldesa) ordenó a los propietarios, como medida cautelar, “la suspensión inmediata de la actividad de restaurante que se viene ejerciendo tanto en la planta superior cubierta como en la terraza de velador instalada en el pasillo de dicho centro comercial”.
De hecho, el Consistorio les dio un plazo de diez días, “a contar desde el día siguiente a la notificación de la presente resolución”, para que desmontaran los sillones y mesas que habían colocado en el pasillo del centro comercial.
Si no paraban su actividad, la Policía Municipal precintaría las zonas del local sin licencia.
El 11 de agosto se ratificó el expediente de cese de actividad pero Urrechu ha seguido todo este tiempo dando comidas y cenas en su terraza con grandes vistas.
El viernes, la Policía Municipal de Pozuelo lo precintó por orden de la alcaldesa Tejero.
¿Qué ha pasado?
El Cielo de Urrechu ha sido siempre muy querido por la Administración Municipal pozuelera. Especialmente, por Susana Pérez Quislant y su marido Miguel Ángel Regodón.

Incluso, fue premiado por la corporación Quislant, en diciembre de 2022, en el concurso Pozuelo de Tapas.
En cualquier caso, llueve sobre mojado…
El restaurante Urrechu, el primero que se montó en El Zoco de Pozuelo, ya tuvo problemas en 2008. El Ayuntamiento de la villa le abrió un expediente de sanción que obligaba a demoler parte del local del restaurante y a pagar una sanción de 45.000 euros…
El 2009, uno de los propietarios del local recurrió la sanción a la Justicia y perdió en primera instancia. Sentencia que recurrió en 2010 ante el TSJM que, en 2011, sentenció de nuevo a favor del Ayuntamiento y condenando al demandante a costas.
Pero como no se demolió la parte del local sancionada, la fiscalía solicitó, en 2018, una investigación de los hechos a la alcaldesa Susana Pérez Quislant y los dueños del Restaurante tuvieron que realizar la obra denunciada.
Lo que no está claro, al menos para mí, es si se le cobró, perdonó o condonó la sanción de los 45.000 euros…
¿Alguien sabe si se pagaron esos 45.000 euros?
La Piraña del Meaques






