El Gobierno de Pozuelo está haciendo una campaña contra la violencia de género larga, deslavazada, inconexa y cuestionable

(18-11-14) Empezaré contestando a las críticas que se me hacen y a las acusaciones de todo tipo que me llegan. A todos quiero decir que no soy un amargado ni un envidioso ni aspiro a nada que no sea ejercer mi profesión en esta ciudad que considero mía. Otra cosa es que los políticos pozueleros no estén acostumbrados a la crítica y usen palmeros para hacérmelo llegar.
En cualquier caso, no cambiaré. No insistan. Me preocupa cada euro público que se gasta en Pozuelo de Alarcón y eso me da derecho a cuestionarlo todo para bien o para mal.
Hoy, por ejemplo, quiero cuestionar la importante campaña de sensibilización contra la violencia de género, en relación con el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia de Género, que está llevando a cabo el Gobierno de Pozuelo.
No quiero que, en algo tan sensible como la violencia de género, se piense que, con mis comentarios, quiero poner alguna traba. Muy al contrario. Soy de los que piensa que todo lo que se haga para erradicar esa lacra es poco. Pero también soy de los que cree que, ya que se hace el esfuerzo político-económico, se debe intentar sacar el máximo provecho posible. Y no sé si eso se está consiguiendo, con esta campaña, en Pozuelo.
Pienso que, en este caso, el Gobierno del Ayuntamiento ha vuelto a ser ‘más papista que el Papa’ y ha puesto en marcha una serie de actos que duran un mes cuando lo que se pide, internacionalmente, es un importante gesto de sensibilización en un solo día. No creo que para sensibilizar a los pozueleros contra la violencia de género haya que hacer un esfuerzo semejante. En esta ciudad no se producen, afortunadamente, ese tipo de delito. Por lo que no sé si, solo en clave pozuelera, había que proponer una campaña tan larga, deslavazada, inconexa y cuestionable.
Y es que, esta campaña de concienciación comenzó con la exposición que se inauguró el pasado día 3 de noviembre en el Centro Cultural Padre Vallet y que se llama “Apaguemos el Maltrato” cuando estamos hablando del 25 de noviembre como el día señalado. Sería bueno que el Gobierno la publicitase de nuevo ahora que se acerca la conmemoración. De lo contrario habrá servido de poco.
Al día siguiente, 4 de noviembre, se presentó la plantilla completa de jugadores del CF Pozuelo y el Gobierno aprovechó la ocasión. Y digo aprovechó la ocasión porque esa acción no aparece en ningún programa y, en principio nadie la entendió.
El caso es que la alcaldesa Adrados y los concejales Pablo Gil y Beatriz Pérez Abraham se presentaron en el Valle de las Cañas y obsequiaron a todos los chicos y chicas de los 38 equipos del Club con una camiseta de entrenamiento en la que se podía leer ‘No a la violencia de género’. De paso, sumaron a toda la institución a los actos de conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Aún hay gente del club que no entiende nada.
También han estado o están programadas, a lo lardo del mes, las III Jornadas de Violencia de Género a Profesionales: “Violencia de Género y Nuevas Tecnologías”, que son unas jornadas formativas dirigidas a profesionales de diferentes ámbitos, y un Curso Básico de Autoprotección Femenina, que aborda el estudio físico, psicológico y estratégico de las capacidades propias de las mujeres, a la hora de enfrentarse a situaciones de riesgo. Tengo dudas de su eficacia y del número de participantes en ellas. Todo es tan inconexo en el tiempo y tan deslavazado…
En cambio, la idea sobre “Tu Selfie contra la Violencia de Género” me ha parecido original. Tengo también dudas de su éxito pero es novedosa. Se trata de una iniciativa para que los vecinos que participen puedan dejar constancia de su rechazo hacia cualquier manifestación de violencia de género a través de esta nueva modalidad de fotografía. Selfies que se irán colgando en la web del Ayuntamiento.
En mi experiencia, esta campaña no debería hacerla el Gobierno a través de su propia web sino en colaboración con algún medio de comunicación para que machacase, publicitariamente, a diario. Si no es así, me temo que se quedará en bonita y original idea. Me temo lo peor. Ojalá me equivoque.
La campaña termina el propio martes 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género, con un minuto de silencio. Curiosa decisión final. Cuando todos los medios e instituciones de España se vuelquen en esa sensibilización, el Gobierno de Pozuelo sólo hará un minuto de silencio. Deben haber olvidado lo que significan las sinergias.
En resumen, para esto, no creo que sea necesario tanto alboroto.
Resulta sorprendente, por otra parte, que un acto bastante improvisado como fue el que se llevó a cabo con los jóvenes futbolistas del CF Pozuelo haya sido el más penetrante y provechoso de todos los del programa oficial. ¿Y saben por qué? Porque la Violencia de Género es un problema educacional y es a los jóvenes a los que hay que concienciar de su maldad. Solo ellos, y a través de la educación, acabarán con el problema. Lo demás, está demostrado que apenas da resultado por muy progresista que parezca.
El problema es que, en el momento en que se hizo por el Gobierno de Pozuelo, no se entendió bien porque la acción estaba demasiado lejos del día señalado internacionalmente. Una pena.







Pues la acción con los equipos del F.C. Pozuelo quizá no se entendiera bien porque, aunque se apuntaban el tanto los ediles que salían en la foto, la idea del slogan partió del propio club, y las camisetas las hemos pagado los padres, que no salimos en la foto…
Pues la acción con los equipos del F.C. Pozuelo quizá no se entendiera bien porque, aunque se apuntaban el tanto los ediles que salían en la foto, la idea del slogan partió del propio club, y las camisetas las hemos pagado los padres, que no salimos en la foto…
Pues la acción con los equipos del F.C. Pozuelo quizá no se entendiera bien porque, aunque se apuntaban el tanto los ediles que salían en la foto, la idea del slogan partió del propio club, y las camisetas las hemos pagado los padres, que no salimos en la foto…