Ni cien días ha durado la utopía Tejero: Pozuelo vuelve a la deriva que ya vivimos con Susana P. Quislant y el descarado Eduardo Oria, tras ver cómo se desenvuelve la nueva alcaldesa

Reconozco que la fe de nuestro Capitán en las bondades de la alcaldesa Paloma Tejero, para cambiar nuestra ciudad y transformar los ocho años perdidos por la secretaria 3ª de la Asamblea madrileña (¡cómo lo has podido consentir, Isabel) para mí, eran como los caminos del Señor: inescrutables.
Conociendo su experiencia y conocimiento de las “ganaderías” políticas y sabiendo que como número dos acompañaba Félix Alba, su fuero interno le trasladaba que el cambio tendría que ser sí o sí y retornar al Prestigio de Pozuelo.
Pero, el pasado día 10 de agosto nuestro Capitán, ha solicitado urbi et orbi su dimisión porque los nombramientos de los tres directores generales no tienen pase ni legal, ni político y sólo tienen salida con dimisión (que no la verán nuestros ojos, por cierto).
Es curioso que sin haber inaugurado su reinado (porque de eso se trata) sus pasos ya estaban escritos y sólo viendo los acompañantes que llevaba en su tique electoral (Oria, Cabello, Magide y Ruiz Escudero con puestos de honor, ergo sueldo y diatribas posibles) garantizaban un seguir en el dolce far niente…(ociosidad agradable) que ahora se sustancia.
Garantía que se sustenta, no podría ser de otra manera, con los salarios a la oposición que retornan a su condición de Oposiamigos, con la salvedad que en esta legislatura ni juntándose todos contra el mayoritario PP podrían hacer nada, que ya les va bien: cobrar por nada… De nada.
No, mi querido Capitán, no fueron las fotos del mundo rosa que se hizo y seguirá haciendo, tampoco las dádivas a las Peñas de las Fiestas del Carmen que se repetirán en las Patronales, ni mucho menos en retornar a la saciante paella que tanto gusta a las dos últimas alcaldesas pozueleñas -¿habrán pasado hambre? -, por supuesto que lo de los diez millones para salvaguardar lo pasado (todos sabíamos que se haría y, si hay que poner más, por supuesto que habrá más dinero) y menos patrimonio para los ciudadanos. Que no para ellos.
Sinceramente, querido Capitán, ¿cómo le puede importar a Paloma Tejero ARPO, el Barrio de los Elementos, Montegancedo, el Parque Adolfo Suárez o la piscina del Carlos Ruiz…? Si ella ya estuvo aquí y tuvo la ocasión de hacer, como concejala de Urbanismo, Vivienda, Patrimonio y Movilidad, pero se fue… Y, en su retorno, además de mantener a los mismos, aprovecha agosto para, a hurtadillas recordarnos que serán otros cuatro años de más de lo mismo que su predecesora.
Pobre Pozuelo de Alarcón, tan cerca de Madrid como lejos de Isabel Díaz Ayuso.
Alejandre






