Descartan violencia de género en el caso de la mujer asesinada por un joven en Alcalá de Henares: Le acogía en su casa, no eran pareja y la mató con el método “mataleón”

La mujer de 53 años asesinada la noche del domingo presuntamente por un joven de 25 años en un piso de Alcalá de Henares no mantenía actualmente una relación sentimental con él, pero sí le ayudada y le acogía en su casa de vez en cuando, han informado a Europa Press fuentes de la investigación.
Por ello, el Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional de Madrid descarta desde el principio que se trate de un caso de violencia de género. Ahora, intentan desentrañar los verdaderos motivos del crimen a través del estrangulamiento.
La víctima, María del Carmen trabajaba como cocinera en un restaurante donde coincidió con Alejandro, el supuesto asesino. Entonces, empezaron una amistad, sin descartar algo más puntualmente. Ella le ayudada porque llevaba una vida desestructurada, influenciada por el consumo de alcohol y drogas.
Y a veces dormía allí, como apuntan algunos residentes del número 1 de la calle Batanes. También habían escuchado previamente discusiones entre ambos. Pero la residencia del supuesto homicida estaba establecida en otro lugar, según señalan a Europa Press fuentes policiales.
El domingo los vecinos oyeron gritos y golpes en el piso donde vivía María del Carmen, en el sexto 1º sobre las 23 horas. Pero no fue hasta 1 de la madrugada cuando Alejandro llamó al 091 tras haber estrangulado a la víctima unas pocas horas antes al practicarle la técnica de artes marciales conocida como “mataleón”.
Por eso cuando llegaron los equipos sanitarios ya no pudieron hacer nada por su vida.
Los agentes se preguntan por qué pasó dos horas con el cadáver antes de avisar a los servicios sanitarios y si pasó tanto tiempo para pensar la confesión o hablar con alguien. No había denuncias previas entre víctima y agresor y ninguno de los dos tenía antecedentes. El detenido previsiblemente pasará a disposición judicial.
El método del mataleón se utiliza en artes marciales para someter al oponente mediante presión en la nuca y zona cervical del cuello. En los últimos dos años, la Policía ha detenido a más de siete personas por utilizar esta maniobra para robar a víctimas en varias zonas de Madrid.
En la mayoría de los casos, los agresores actúan en pareja para que uno de ellos, el más corpulento y conocedor de los movimientos, agarre el cuello de la víctima, mientras que la segunda persona aprovecha para robar. Así ocurrió en dos portales del centro y de Chamartín en enero de 2023. En mayo de este año, en el subterráneo de Batán, un solo hombre realizó la técnica contra una mujer para robarle y esta tuvo que ser ingresada en el hospital.



