“Y el dolor quién me lo paga, Sra. Ayuso”: Carta abierta de un lector, que trabajó en el Ayto de Pozuelo y se siente ofendido, a la Presidenta por el rescate político de la inefable Pérez Quislant

Estimada Señora Isabel Díaz Ayuso:
Aprovechando la gentileza que el director de El Correo de Pozuelo tiene con sus lectores, le envío esta carta abierta con la esperanza de que la lea o alguien le hable de ella, en la que le mostraré mi sorpresa e indignación por la elección que ha hecho de Susana Pérez Quislant como Secretaria 3ª de la Mesa de la Asamblea de Madrid.
También lo hago para que quede, de alguna manera, escrita mi contrariedad por el blanqueamiento que usted ha hecho de una persona que, durante su gestión política, solo ha contribuido a causar dolor y desesperación entre sus trabajadores. Y hablo por experiencia y como víctima psicológica de su proceder caprichoso durante ocho interminables años.
Esta señora ha sido lo peor que ha pasado por el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón. Y creo que usted lo sabe y creo que también lo saben en el PP de Madrid desde hace muchos años pero han consentido sus tropelías. Todo por el partido. Por no dar ningún escándalo. Hay que tapar los caprichos de esta cruel y ladina mujer. Y ella se ha aprovechado de esa prudencia.
Si usted mira las estadísticas de despido del Ayuntamiento, durante estos ocho años, apenas encontrará los nombres de tres o cuatro personas. Su diabólica forma de actuar era el ninguneo. Cuando alguien no le gustaba (y solo por eso como fue mi caso), lo apartaba y lo puteaba (y perdone la expresión) hasta que se iba desesperado al no poder aguantar más.
Algunos pedían la baja para ver si superaban el mal trago en casa, otros iban a médico para que les recetase tranquilizantes y poder continuar y otros decidían aguantar sus humillaciones, afrentas e iniquidades porque necesitaban el dinero. Aunque, al final, se iban.
Si quiere comprobar los nombres y apellidos de todos los trabajadores (la inmensa mayoría afiliados o votantes del PP) puede consultarlos en “La Lista de Pérez” que El Correo de Pozuelo ha ido haciendo con los nombres de las personas que iba obligando a irse.
En esa lista, de más de 50 personas, faltan bastantes nombres porque esta señora, al verse descubierta por el periódico, no publicaba los nombres de los que iba largando para que no aumentase el número de la lista. Todo era oscurantismo. La cifra, señora Ayuso, ha debido llegar a los 75 u 80 despedidos cruelmente.
Lógicamente, ante tanta crueldad, las víctimas de esta señora manteníamos la esperanza de que, en estas elecciones, usted decidiese reconfortarnos de alguna manera ante tanto sufrimiento, sacándola del Ayuntamiento de Pozuelo. Y la sacó. Y a mí, particularmente, me consoló.
Luego vi que le metió en su lista de la Asamblea de Madrid en el número 40 y eso ya no me cuadraba pero entendí que había que darle una salida airosa. El PP siempre ha hecho esas cosas. Pero cuando hoy (por ayer) me he enterado que usted la ha elegido para que esté en la Mesa de la Asamblea, me he sentido mal. Humillado.
¿Qué necesidad tenía de premiarla cuando tenía 69 diputados para elegir?
Hablo por mí, claro, pero me ha decepcionado mucho, señora presidenta.
Y es que, aparte de la nefasta gestión política que la señora Quislant ha hecho en Pozuelo, ¿el dolor que me causó quién me lo paga, Sra. Ayuso?
O mejor, ¿el dolor que nos causó quien nos lo paga porque las víctimas somos muchas?
Una pena. Nadie entiende a qué viene esta humillación, señora. Y el problema es que nadie nos dará una mínima explicación. Espero que no se haya debido a intereses espurios.
No puede imaginarse cómo siento que me haya defraudado.
Aprovecho la ocasión para darle las gracias a El Capitán Possuelo por haber dado la cara tantas veces por las víctimas (ayer mismo lo hizo en su artículo), y por el que, precisamente, supimos de esta crueldad política.
Juan Pozuelo
PdT:
El nombre auténtico de este colaborador (aunque está en La Lista de Pérez) nos lo hemos reservado pese a que él quería ponerlo en la firma. Pero, conociendo como conocemos a este raro PP, creo que le hacemos un favor usando el seudónimo genérico.





