La corona de laurel ofrecida a los Caídos por España, en el raro “Homenaje a la Bandera” de la alcaldesa Quislant del 30 de octubre, está abandonada siendo objetivo de meada de perro

Hasta el último día de “reinado absolutista” (no ha sido otra cosa) de la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón Susana Pérez Quislant estaremos viviendo escándalos… Escándalos propios de una indigente política y cultural que solo ha pensado en ELLA durante estos ultimos 8 años…
El último escándalo al que asistimos atónitos es, además, una ofensa intolerable a los “Caídos por España”… Algo intolerable.
El pasado día 30 de octubre, Quislant se inventó un “Homenaje a la Bandera de España” para tapar, ante Madrid, que se le había olvidado celebrarlo entorno al 12 de octubre, Día de la Nación Española y de la Hispanidad, que era cuando tocaba… Necesitaba hacerlo como fuese para ocultar su desidia en un acto anual tan importante…
Y entre mentira y mentira, levantó un nuevo mástil para la Bandera de España en la Avenida de Europa e invitó a rendir el homenaje al Regimiento Inmemorial del Rey nº 1 que vino con general y banda de música…
Lógicamente, en este tipo de acto siempre hay un momento en el que se muestra respeto y consideración a los Caídos por España, a aquellos que dieron su vida para que nosotros podamos vivir es esta tierra y a los que, sin duda, se les debe Honor y Gloria…
En ese instante solemne se ofrece una corona de laurel a esos héroes para simbolizar el triunfo de sus vidas por la salvación de la Patria…
Posiblemente, ese sea el instante más emocionante de todos los actos militares del mundo…
En Pozuelo, extrañamente, ha habido años en los que la corona era, irrespetuosamente, de plástico. Algo que se corrigió gracias a las denuncias de El Correo de Pozuelo.
Pero, este año, no sé qué es más irrespetuoso con los Caídos por España si una corona de plástico o que la corona de laurel se abandone junto al mástil de la bandera y que ahí siga 15 días después a la intemperie, ajada y siendo objetivo claro de meada de los perros que pasen por allí…

No hay ofensa mayor…
A la alcaldesa Quislant se le olvidó también mandar recogerla (ya había conseguido las fotos que quería) y nadie del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón ha pasado en estos 15 días por allí para retirarla y darle un lugar de descanso honroso…
¿Por qué nadie la retiró, por ejemplo, al día siguiente, día de todos los Santos por cierto, y la llevó al cementerio de la villa para depositarla en las tumbas de los Caídos por España que hay enterrados allí…?
¿Es que nadie está dedicado a cuidar estos detalles simbólicos en ese desaprensivo Ayuntamiento?
¿Qué pasa con la poderosa jefa de Gabinete Loreto Pinel? ¿En qué mundo vive?
¿Ni siquiera ese “wonderboy” de Jesús Flores, que usa un coche oficial (pagado por todos) para desplazarse a su antojo por la comarca (incluido, irse a casa con él por la tarde) y así poder atender los problemas que surjan, se dio cuenta de este sacrilegio nacional?
No tenéis perdón… Y eso que el Gobierno de Pozuelo es de un PP que está comprometido con la defensa de los símbolos de España…
(Espero que se enteren en Madrid)
En fin, Paulita…
No entiendo cómo a muchos no se les cae la cara de vergüenza…
Juan Manuel Sánchez






