Uno, dos y tres, en el Premio San Isidro, GREAT PROSPECTOR ganó otra vez. Tras un año sin competir, vuelve a ser “terminator” y dispone de un lote en el que solo faltaba RODABALLO

Si vivir es bueno, es mejor soñar, y mejor que todo, madre, despertar, decía Antonio Machado en uno de sus cantares.
Había verdadera expectación ante la reaparición del terminator GREAT PROSPECTOR, un año sin competir es mucho tiempo y muchos grandes no habían pasado felizmente el regreso. De ahí que soñáramos y deseáramos despertar con esta máquina a pleno rendimiento atravesando la meta.
En realidad nuestro subconsciente lo que deseaba, lo que presenciaba en el horizonte, era un nuevo enfrentamiento con el otro terminator, RODABALLO, la otra máquina que se alzó el pasado año con el título de mejor caballo del año. Y para que este duelo en la alta pista tenga lugar, había que ganar y convencer sobre la línea recta de estos 1.200 metros del San Isidro en plenas fiestas madrileñas. Ya lo había hecho en las dos ediciones anteriores. Así que un, dos, tres…otra vez.
La carrera en principio era un match entre dos escuadras, la de Óscar Anaya y la de Christian Delcher con tres pupilos cada uno sobre un partant de diez elementos, por la retirada de “United States”. Si el primero colocó sus caballos en 1º, 3º y 6º, y Delcher a los suyos, 2º, 4º y 10º , ¿quién ganó? Claro, claro como el quiquiriquí del gallo.
Y llega el momento de abrir los partidores, en los toros los chiqueros, corazón a galopar y termómetro de la expectación devorando grados. Sousa sobre GREAT PROSPECTOR, desde el cajón 7, no quiere que salga tirando como un desesperado y cuando llegue el final tenga problemas con la respiración. Ha de serenarlo y que se lo tome con calma hasta mediada la distancia, entonces su gran corazón, sus ganas de competir y su gran clase serán suficientes. Este su cotización es de 2.8 a 1, cuando en sus dos victorias anteriores no llegaba a 2. Tranquilo.
PRINCE DE GALLES -21.7- salió en cabeza con un par de cuerpos de ventaja, seguido de TUNANTE -10.6-, FINTAS -24.5-, BARBADO -26.4- y KENDAYA -5.2-. A falta de 400 metros TUNANTE intenta una escapada por el exterior, mientras que por el centro de la pista GREAT PROSPECTOR se ha puesto en marcha y todo queda escrito, aunque FINTAS está resucitando y se aprovecha a su rebufo. Desde el fondo, displicente en los inicios, remató STOWEMAN -3.10- a arrebatarle la tercera posición a una KENDAYA que cumplió.
Problemas de D. Sarabia con SPEAK IN COLOURS -6.0- que traía aires de reivindicarse de su ultima por problemas con la lengua, pero Zambudio con PRINCE DE GALLES ya se había apoderado de la calle junto a los palos. Gritos de Sarabia sin problemas de lengua.
Sin ser exigido a fondo, la vuelta a la pista del hijo de “Elzaam” ha resultado un espectáculo. Simplemente ganó el número 1. Ahora hay que esperar a ver como amanece mañana. El “viejo” estará contento y con ganas de ejercicio, Óscar. Tranquilo, que tampoco es razón desdeñar consejo que es confesión, proverbio de Machado.
Con él iniciamos, con él cerramos.






