La Policía Municipal de Madrid estudia dejar a la mitad el aforo de las Campanadas en la Puerta del Sol en función del mobiliario urbano en la plaza y la distancia de seguridad

La noche del 31 de diciembre, la Puerta del Sol, más allá de Madrid, volverá a ser el epicentro de uno de los momentos más mágicos del año: miles de personas podrán seguir desde allí las Campanadas que anunciarán la llegada de 2022 y dejar así un 2021 que se termina y que muchos quieren olvidar.
La pandemia del coronavirus obligó la Nochevieja pasada a suspender la celebración en el Kilómetro 0, habida cuenta de la situación de los contagios, las restricciones y el toque de queda impuesto entonces. Eso sí, será con mucha menos gente de la reunida en la época previa al Covid-19.
Por ello, el dispositivo que prepara la Policía Municipal para retomar esta tradición tan arraigada en España y que congrega a miles de lugareños y visitantes está siendo cuidado al máximo.
Una de las mayores incógnitas es cuánta gente se permitirá en la plaza durante ese cambio de año. La delegada municipal de Seguridad y Emergencias y portavoz del Gobierno local, Inmaculada Sanz, adelantó ayer que el aforo será «muy inferior» a ocasiones anteriores. Si la media es de 16.000/18.000 asistentes (hace cuatro años se rebajó de 25.000 a 20.000, aproximadamente), se está trabajando en establecer una cifra más o menos concreta.
Fuentes policiales hablan de que podría ser de alrededor de la mitad. Están teniendo en cuenta el espacio disponible restando el mobiliario urbano (tanto fijo como efímero, en caso de que se instale algún elemento especial para esa noche; y otros elementos, como los propios adornos de estas fechas (un enorme árbol de Navidad, el propio intercambiador de Sol, estancos, quioscos, la fuente central y, evidentemente, los pasos para vehículos y salidas de emergencias).
Otras fuentes más cautelosas recuerdan que el número de personas aún está por decidir, pudiendo ser aproximadamente esas alrededor de 9.000-10.000 que supondrían la mitad. En unos días, de manera fija, deberá tenerse ese dato específico. «Se están manejando distintos porcentajes de ocupación», añade otro informante.
Lo que está claro es que la premisa es que se cumpla la normativa Covid vigente. Y este matiz último es importante porque todo puede ocurrir, con la incidencia de contagios subiendo, aunque, por lo dicho hasta el momento desde la Comunidad de Madrid, no se prevén más restricciones ahora.
En este sentido, lo fundamental es mantener la distancia de seguridad de metro y medio entre personas al aire libre si no llevan mascarilla; en caso de que no se pueda conservar, el uso del tapabocas será obligatorio, como ocurre en cualquier situación en la calle. En los recintos cerrados, este elemento protector sigue siendo obligatorio. Lo que no se puede hacer, aclaran fuentes del dispositivo, es prohibir la celebración de las Campanadas, pero sí restringir el aforo del emblemático espacio público.





