Puntualizaciones sobre el artículo de la estupidez de Quislant en Instagram: ELLA no tiene toda la culpa de la muerte del PP de Pozuelo, han sido más culpables ERE y Gil

Empezaré reconociendo que fue un error nombrar a Susana Pérez Quislant alcaldesa de Pozuelo, mejor dicho nombrar candidata del PP a la alcaldía de Pozuelo aunque, en aquel momento, era un virtual nombramiento. Me refiero a la segunda legislatura.
Había tenido ya cuatro años de gobierno nefasto y estaba condenada a no seguir. Incluso, ya estaba decidido pero, una vez más, el PP no quiso hacerlo público. Había que esperar. Si se hubiese hecho pública su no candidatura a la alcaldía de Pozuelo, ELLA no habría tenido la oportunidad de buscarse la vida para seguir, tras la dimisión de Cristina Cifuentes… De aquel error pagamos ahora las consecuencias.
Aunque la primera consecuencia de aquel continuismo fue la perdida de la mayoría absoluta del PP en Pozuelo lo que debería de haber sido analizado convenientemente. Pero tampoco se hizo. Tal vez porque esa derrota culpaba directamente al Secretario General del partido Teodoro García Egea que había sido quien la nombró candidata… Pero ahora no toca hablar de la influencia murciana que provocó aquella decisión de Egea. No quiero pensar en que el nombramiento de Quislant fuera la consecuencia de aquel desembarco murciano en Pozuelo. Prefiero creer que todo fue consecuencia… Por ahora.
Pero ese, como digo, es otro tema. Hoy escribo para puntualizar algunas de las afirmaciones que se recogen en el artículo del señor Sánchez de ayer relativo a la estupidez que la alcaldesa publicó en Instagram. Pero no tanto sobre lo que se dice en él relacionado con el analfabetismo funcional de Quislant (que ya conocemosde sobra) sino sobre lo que se refiere a que “ELLA es el paradigma de la miseria ético-política en que se ha convertido el PP en general, el PP de Pozuelo en particular y, desgraciadamente para todos vecinos, el excelentísimo Ayuntamiento de la Villa…”
Es cierto que el PP, en general, se está descomponiendo por una absurda cabezonería de Teodoro García Egea que, curiosamente y en un momento de euforia, dijo que votaría a Ayuso pero que, sin embargo, ahora y sin que nadie lo entienda, le está negando el pan y la sal.
(Casado, a fin de cuentas, es un tipo que no tiene carácter y todo lo ha dejado en ese cabo de vara murciano…)
También es cierto que el excelentísimo Ayuntamiento de Pozuelo está hecho unos zorros y en el se observa administrativamente la molicie que provoca la manera caprichosa, insultona y personalista de Susana Pérez Quislant (igual que dicen Egea se maneja en Génova).
Pero no es cierto (y esto es lo que quiero puntualizar) que toda la culpa de la desaparición del PP de Pozuelo se deba a esta inefable señora que nos gobierna, aunque debo reconocer que fue la causa. Y antiguamente se decía que causa de la causa es causa del mal causado. Pero no es el caso.
A mi entender, la desaparición del PP pozuelero se debe, fundamentalmente, a la cobardía política del presidente de la Agrupación Enrique Ruiz Escudero y al miedo cerval de su secretario general Pablo Gil.
Los dos han preferido dejar morir a la Agrupación antes que enfrentarse a la ambición de la señora Quislant.
Es posible que esa actitud política se deba a su manera de sobrevivir en el partido ya que ambos son dos corchos políticos que hace tiempo optaron por no causar problemas a sus jefes y así asegurarse un buen sueldo…
(Está visto que el PP ya es un monstruo que no perdona a nadie que destaque. La lealtad tiene que ser absoluta o elegir muerte)

Hubo un tiempo, en la primera legislatura de Quislant, cuando ya parecía que estaba condenada a volver a la gerencia de una Agrupación que el PP Regional nombró (tras unas elecciones de aquella manera) a Enrique Ruiz Escudero presidente de la Agrupación con ordenes claras de remontar el partido que ya agonizaba pero, a la primera de cambio y tras Quislant enseñarle los dientes, se rajó… A Enrique, como digo, no le gustan las guerras… Prefería esperar y aspirar a otra cosa como realmente fue… Llegó a ser Consejero de Sanidad de Isabel Díaz Ayuso por cuota fiel al PP, tras la traición de Ángel Garrido…
A Pablo Gil su retirada le vino de perlas. Si se rendía Enrique, se rendía él. Pablo tiene un sexto sentido para nadar a favor de corriente y, como él también abandonó la Agrupación, Quislant le mantuvo la concejalía aunque le quitó su caramelito de Obras y le mandó a Seguridad como castigo. Después le hizo Teniente de Alcalde y lo metió en la JGL para que le tuviese al corriente de los movimientos que podía hacer Ruiz Escudero…
No hizo ninguno… Y en esas estamos pese a traer a Enrique Ossorio el otro día para cubrir el expediente…
Y esto es lo que quería puntualizar. Susana Pérez Quislant ha sido un castigo para el Ayuntamiento de Pozuelo pero no la causante al 100% de los males que atraviesa el PP de Pozuelo… Sería injusto adjudicárselo…
Creo que de ese 100%, tal vez a la alcaldesa le corresponda el 40%, otro 40% le corresponde a Escudero y un 20% a Pablo Gil…
Entre todos intentaron matar a la Agrupación del PP en Pozuelo y, al final, ella sola se murió.
Pepero Pozuelero
(Cada vez menos)






