Por fin, la casa okupada de la calle Duero ha sido liberada y los vecinos de la Colonia Benítez pueden respirar tranquilos después de pasar miedo con los robos, las drogas y la violencia

Estimado director:
Quería felicitar a todos los vecinos de la zona de la calle Duero y alrededores, todas calles con nombre de ríos, de ríos que antes se estudiaban en Geografía.
Y lo quiero hacer porque se han librado de un sufrimiento estoico que durante tantos años tuvieron que sufrir por el chalet okupado de esa calle de la Colonia Benítez…
Al margen, claro está, de toda la problemática que subyace, problemática que la mayoría de las veces no se quiere ver porque las autoridades miran para otro lado… Tal vez serían necesario unos servicios sociales en condiciones para evitar males mayores.
Y digo sufrir con toda la razón porque durante mucho tiempo tuvieron que aguantar la inacción del Ayuntamiento de Pozuelo que hacia oídos sordos a sus quejas y fueron muchas.
Robos, tráfico de drogas, violencia, algún prófugo de la justicia escondido y tener que pasar miedo al pasar por esa calle a determinadas horas de la noche.
(Era habitual escuchar las reclamaciones y quejas en las ventanillas de atención al ciudadano en el Cubo de La Estación)
Y la única solución era empezar un largo proceso judicial y policial… Pero todo llega.
Por eso era una broma de mal gusto leer en la prensa subvencionada por el que dijese que Pozuelo era un lugar seguro para vivir.
Hoy el chalet está derribado y solo queda el solar pero los inquilinos no andan demasiado lejos de allí para que negarlo.

Como dice el micro relato o cuento corto escrito en castellano: Y Pozuelo cuando despertó el chalet okupa ya no estaba ahí.
Un viandante que puede andar con tranquilidad por la calle Duero pero que aún se asusta al llegar a la zona del arroyo de la EOI






