El PP sigue navegando: El alcalde Martínez Almeida paraliza la tramitación de multas de Madrid Central pero las cámaras seguirán captando infractores que, incluso, puede ser ilegal

Las cámaras de Madrid Central seguirán captando las matrículas de los vehículos que accedan de forma indebida al área de bajas emisiones, pero el Ayuntamiento de la capital no tramitará por el momento los expedientes sancionadores hasta que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid(TSJM) aclare cuál es la mejor manera de proceder al respecto.
«Bastante han sufrido los madrileños con el desaguisado del gobierno anterior. Queremos que cada paso se dé con las mejores garantías. No vamos a dictar resoluciones sancionatorias en tanto en cuanto el TSJ se pronuncie por prudencia», ha anunciado el regidor de la capital, José Luis Martínez-Almeida, tras la Junta de Gobierno celebrada este jueves en la Junta Municipal del Distrito de Ciudad Lineal.
No obstante, aunque los procesos sancionadores se suspendan de forma provisional, el alcalde ha aclarado que «por ahora las cámaras van a seguir registrando la entrada de vehículos y se tomaran las matrículas». Por lo que, si el TSJM dictamina que las infracciones se pueden tramitar con normalidad, se continuará con el procedimiento.
Casi tres años después de su puesta en marcha, el Tribunal Supremo ha inadmitido esta semana el recurso de casación de Ecologistas en Acción contra la Sentencia del Tribunal Superior de Madrid (TSJM) que daba la razón al PP y que anulaba los artículos de la Ordenanza de Movilidad Sostenible (OMS) que proporcionaban cobertura legal al área de bajas emisiones del distrito de Centro.
Como ha confirmado ahora el Supremo, el Gobierno de Ahora Madrid no incluyó la «imprescindible» memoria económica ni tramitó el obligatorio periodo de información pública previos a la aprobación de la normativa. El Supremo también da por válido el argumento del PP de que los 11,7 millones que costaba esta zona de bajas emisiones podían poner en riesgo la estabilidad financiera del Ayuntamiento de Madrid, que en ese momento estaba sujeta a los corsés del Ministerio de Hacienda y la regla de gasto.





