La pareja tóxica de la cultura pozuelera (Quislant-Wharrier) vuelven a cargarse por capricho el poco prestigio de Pozuelo y echan del MIRA a la gran coreógrafa Aída Gómez

La bailarina y coreógrafa Aída Gómez y su compañía han abandonado la sala del MIRA Teatro de Pozuelo de Alarcón donde residían, ensayaban y promocionan la danza clásica y de escuela bolera desde 2012 porque la pareja toxica de la cultura pozuelera (la alcaldesa Quislant y la concejala Wharrier) lo han decidido caprichosamente.
Después de ocho años de aportar Prestigio a esta ciudad, y en la víspera de Nochebuena, la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Pozuelo Victoria Wharrier le comunicó a la ex directora del Ballet Nacional de España y Premio Nacional de Danza 2004 que cancelaba el acuerdo firmado. La irresponsable de Cultura del Ayuntamiento de Pozuelo le dio de plazo una semana para abandonar su lugar de trabajo en el MIRA, llevarse con ella escenografías y vestuarios de los montajes que mantiene en gira.
Una cacicada más de dos ignorantes y caprichositas políticas que van a dejar a Pozuelo como un erial de la cultura.
Como respuesta al atropello y tras no dar la cara, tuvo que ser la inefable Avelina Tojo, directora general de Cultura, la que ha declarado avergonzada que “Puede que las formas no hayan sido las más adecuadas, pero ha sido un año de gestión muy caótico”.
No se puede aguantar semejante inmundicia sin presentar a continuación la dimisión. Me recuerda a la que le dio Wharrier a la Unión Musical.
Victoria Wharrier, que es la concejala de cultura aunque no sea capaz de hacer una O con un canuto, ha filtrado que se trata de “un cambio de proyecto” y le echa la culpa de la despedida de Gómez a la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid.
Pero desde la Comunidad de Madrid aseguran que no tienen responsabilidad en esta decisión. De hecho, esa responsabilidad ha sido negada por Gonzalo Cabrera, Director general de Promoción Cultural de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid.
Más bien al contrario, ya que Cabrera llamó a la bailarina para explicarle las razones de su expulsión: “No hay buena sintonía con la concejala”.
(Nunca las concejalas de cultura de Pozuelo han tenido buena sintonía con Aida Gómez. Nunca han entendido lo que significaba para el Prestigio de Pozuelo. De hecho, Mónica García Molina, a la que también le tocó la concejalía de Cultura de Pozuelo en una tómbola, tampoco le gustó nunca y ya se la quiso cargar)
También han filtrado que cambian a Aida Gómez por Antonio Najarro, que también fue director del Ballet Nacional de Danza, pero con una trayectoria menos laureada. Aunque no se entiende por qué no pueden estar las dos compañías en el Espacio Cultural MIRA y convertir a Pozuelo en una referencia española de la Danza, en lugar de tener esa institución llena de gente que no tiene nada que ver con la cultura…
La realidad es que Quislant y Wharrier, que son dos indigentes intelectuales, no tienen ningún pudor en acabar con el poco prestigio cultural que tenía Pozuelo. A ellas les da igual. No lo entienden bien. Y, tras cargarse a la banda La Unión Musical y con ello la idea de “Pozuelo, Ciudad de la Música”, siguen en su machaque a la cultura pozuelera y ahora se cargan a Aida Gómez.
Lo pagarán.
Juan Manuel Sánchez






