Pregunta tonta del día: ¿Alguien sabe por qué la alcaldesa de Pozuelo no nos invita a su casa a comer, por turnos, claro? Ha cerrado el hogar del jubilado sin previsión de consecuencias

Estimado Capitán:
Esta mañana me he asomado al hogar del jubilado de la plaza del padre Vallet. Estaba cerrado. Varios hombres y mujeres que comen allí todos los días protestaban en la puerta. Y algunos de ellos decían:
-No quieren que nos mate el coronavirus, pero nos quiere matar de hambre.
-Si no quieren que entremos ¿por qué no nos sirven la comida a través de una ventana y en un taper?
-O que la alcaldesa nos invite a comer a su casa… Aunque fuese por turnos…
¿Por qué nadie ha previsto estas consecuencias?
Llevamos varios meses de virus… Sabemos que nos ataca fundamentalmente a los mayores…
¿Por qué no han previsto esa circunstancias?
Mucho nos quiere la señora alcaldesa pero no parece que se preocupe por nosotros. Antiguamente se decía, “mucho te quiero perrito pero pan poquito”.
Debe ser que solo nos necesita para votar…
¿Y ahora qué hacemos, señora Quislant?
Parece ser que quien ha ordenado el cierre ha sido la Comunidad de Madrid (el pozuelero Enrique Ruiz Escudero) pero el resultado es el mismo: ¿dónde van a comer tantos y tantos jubilados como lo hacen ahora en esos centros?
Y lo hacen porque lo necesitan…
¿Qué nos queda ahora?
¿Nos prohibirán también ir a misa para evitar contagios del virus? Quienes más van a misa son las personas de edad y la iglesia también es un recinto cerrado.
Es posible que la Iglesia solucione el problema diciendo que se cumpla con el precepto de ir a misa viéndola en televisión… Pero, comer… Ya me contarán…
Muchas gracias por permitirme el desahogo.
Juan Pozuelo






