La reserva presupuestaria de 400.000 € que ha exigido Vox al Gobierno para estudiar el “soterramiento de las vías del tren”, a su paso por Pozuelo, es una gran tomadura de pelo

Estimado Sr. director,
Cuando he leído la noticia del “soterramiento de las vías del tren” a su paso por Pozuelo, he alucinado en colores. Una reserva presupuestaria de 400.000 € es una tomadura de pelo para los contribuyentes, estudios para tirar a la basura y malgastar nuestro dinero
¿Alguien se ha puesto a pensar antes de lanzar semejante idea? En política todo vale.
El soterramiento de una línea ferroviaria supone un coste mínimo de 35 millones de euros por kilómetro, en casos en los que existan muchas infraestructuras por debajo de la línea el coste se puede aumentar un 200%. Es decir, no estamos hablando de bagatelas de intercambio político, estamos hablando de inversiones muy serias.
Para mayor abundamiento, se trata de inversiones con un retorno de inversión inexistente, gran incremento de los costes de explotación y mantenimiento (estamos hablando de una media de 500.000 €/año y Km), mayores dificultades de accesibilidad, disminución de la seguridad, y un largo etcétera (seguro que no lo han pensado pero por ahí circulan muchos trenes diésel, y eso requiere mucha ventilación y medidas de seguridad adicionales).
El mantenimiento, en cambio, de una línea férrea en superficie está en torno a 50.000 €/año y Km., es decir, el 10% de media que una soterrada.
Para evitar los problemas que viene sufriendo la población colindante, en primer lugar habría que pensar en la planificación urbanística: ¿Se han respetado las distancias que aconsejan los estudios de impacto ambiental o se han aprobado nuevos desarrollos sin pensar en las repercusiones acústicas?
Estoy convencido de que la práctica totalidad de las construcciones en las que viven los vecinos afectados son posteriores a la construcción de la línea ferroviaria (estamos hablando de la línea de ferrocarril Madrid-Irún que está operativa desde el año 1861 cuando fue inaugurada por la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España).
Cuando no se aplica la medicina preventiva, como es el caso (hay multitud de promociones que se han construido en las inmediaciones de las vías del tren en los últimos 20 años), todavía se puede aplicar la medicina paliativa.
Existen muchas medidas correctoras que aplicar antes de proyectar un soterramiento: apantallamientos verdes, cubrimientos parciales con estructuras ligeras y otras medidas con mayor o menos impacto ambiental pero muchísimo menor coste.
Esto es lo que se llama OPTIMIZACIÓN de INVERSIONES, ya sé que al Ayuntamiento de Pozuelo le suena a chino.
Podría seguir argumentando sobre el lugar de prioridad que ocupa esta posible ruina de inversión para la empresa estatal responsable de las infraestructuras ferroviarias, ADIF, o de su operador RENFE, pero creo que sería perder el tiempo, como en la reunión que mantuvieron los responsables políticos con sus responsables, a la salida debió de ser muy divertido se echaron unas risas tomando el cafelito.
Yo le diría a la Sra. alcaldesa que ya está bien de hacer el ridículo con sus ocurrencias y las de sus compinches políticos, con el dinero y los sentimientos de los contribuyentes NO SE JUEGA.
Antes de lanzar a pelo sus ocurrencias les haría bien consultar a los especialistas, es una costumbre muy sana.
Juan Pozuelo





