La Comunidad de Madrid esta haciendo mediciones de gas radón (puede producir cáncer de pulmón) en los juzgados de Colmenar tras hallar una piedra de granito oculta 15 años

La Comunidad de Madrid está realizando en los juzgados de Colmenar Viejo mediciones de gas radón, con origen en el subsuelo y que puede provocar cáncer de pulmón, para comprobar si hay riesgo para la salud de los funcionarios después de haber hallado una gran piedra de granito oculta desde hace quince años en un habitáculo cerrado.
Lo hace después de una queja de CCOO, que ha alertado de más de una decena de casos de cáncer en los últimos años, en su mayoría de trabajadores que han estado ubicados en las plantas bajas del edificio donde se ha descubierto recientemente esta gran piedra, han informado a Europa Press fuentes sindicales.
Ante la petición de urgencia de CCOO, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Consejería de Justicia ha contratado una empresa especializada en este tipo de mediciones para verificar si hay peligro real para los trabajadores. No obstante, fuentes del departamento de Yolanda Ibarrola han recalcado a Europa Press que “no hay evidencia alguna de que existan problemas para la salud de las personas que trabajan en estos juzgados”.
Según ha explicado el sindicato, hace unos días, una persona de mantenimiento abrió una puerta situada junto a una rampa que llevaba cerrada desde 2003 y descubrió una gran piedra de granito, que podría ser el origen de una posible radicación por fuga en alguna fisura de la pared.
Como han recordado, la concentración de este elemento químico si no se ventila es peligrosa. Este gas tiene su origen en el uranio que hay en el terreno y cuya desintegración produce radio. Cuando se descompone, emana a la superficie en forma de gas y respirarlo puede provocar cáncer de pulmón.
Tras el hallazgo, un funcionario realizó una medición que habría dado valores en el aire de 790 frente a los 300 que se permite, según las mismas fuentes. Desde la Consejería han señalado que la medición se realizó en “una cámara hueca y cerrada en la base del edificio, que no tiene acceso alguno de personas y con un aparato sin homologar”.
Además, han apuntado que se llevó a cabo “sin hacer mediciones durante el tiempo necesario y sin que el resultado haya sido analizado por ningún laboratorio acreditado”.
Según fuentes sindicales, un total de once funcionarios de este sede, la mayoría de los juzgados que se concentran en las plantas bajas, sufren algún tipo de cáncer como de mama o pulmón. Uno de ellos ha fallecido y existe “una gran preocupación”. La plantilla de empleados asciende a 70, ya que se trata de una sede pequeña.






