Tres años después, todo sigue igual en Pozuelo de Alarcón: Miguel Ángel Blanco ha pasado de ser un mártir por la libertad a ser recordado en un acto de compromiso y escasa repercusión

Es una pena que nuestros políticos locales, no conozcan la historia, al menos, para no caer en parecidos errores.
Un trienio atrás, con motivo de la inauguración de la Plaza a Miguel Ángel Blanco (solo con diecinueve años de retraso), nuestra alcaldesa, en aquel momento por Asamblea, Quislant, no fue capaz de conseguir por unanimidad la aprobación de todos los partidos del Consistorio para llevarla adelante, consiguiendo, incluso, el voto en contra de Somos Pozuelo (que ya les vale…)
Uno podría imaginar que con algo más de experiencia y no contando con la mayoría, en esta ocasión, se podría mejorar actitud y aptitud veintidós años más tarde, pero ¡qué va! Ni la oposición, centrada en sueldos, ni el gobierno, amortizado el homenaje, están para hacer nada digno.
La crónica y las imágenes que nos trasladaba el Capitán, a través de uno de los muchos ciudadanos preocupados por su ciudad, son ejemplo vivo de la desidia y abandono por parte de todos los grupos municipales, en el recuerdo de quién pagó con su vida, para que ellos puedan seguir disfrutando de la misma, prebendas municipales incluidas.
Apenas ha comenzado la legislatura municipal y, no solo no ha cambiado nada, salvo que gobernar en minoría es económicamente más rentable para todos los grupos políticos (asesores incluidos, excepto para Somos), sino que seguimos con los mismos tics altaneros y de gobernanza bananera, en tantas de las ocasiones, provocadas por personajes ajenos a la ciudad que solo tienen por objetivo hace carrera y seguir progresando en el partido (afirmación que ya empieza a valer para cualesquiera que sea el grupo político que se traiga a colación).
Es lo que tienen las fotos, se cuadra el enfoque, se aleja el objetivo y se traslada más tarde en el Vive Pozuelo el éxito de participación de cargos y presencia municipal, regional – en funciones – e incluso de las fuerzas y cuerpos de la seguridad nacional. Es lo que tiene la hagiografía local: la pagamos todos y la disfruta el PP, con el “laissez faire” de los grupos de la Oposición.
Uno que pensaba que Miguel Ángel Blanco era un ejemplo para el ciudadano y allí, realmente…, no había ninguno. Aunque habrá que reconocer que, vista la previsión del equipo de gobierno del PP para la implementación del acto, mejor, sin duda, fue así, porque si le hubiésemos añadido a no regular el tráfico para evitar ruidos, atascos e interferencias en el momento del homenaje, la improvisación y la respuesta ciudadana masiva…podríamos estar hablando ahora de algún percance vecinal y culpabilizando, ya saben lo poco que se piensa en tantas de las ocasiones en los tuits, de lo desafortunado de tal reconocimiento.
Me consuela pensar que la mayoría de gente de bien de este país, llamado Expaña, sigue recordando qué estaba haciendo aquel 12 de julio de 1997, cuando las noticias nos sobrecogieron con el hallazgo de su cuerpo en estado crítico, pocas horas antes de la confirmación de su muerte, por los asesinos etarras. Y, prácticamente, nadie de Pozuelo de Alarcón, sería capaz de reconocer a concejales del gobierno y/o de la oposición.
RIP Miguel Ángel Blanco y obvien su nombre y homenaje los advenedizos de siempre, si no son capaces de hacerlo para que su recuerdo perdure, con todo merecimiento, eternamente.
A. Nogueiro






