Susana P. Quislant y su vicealcalde Eduardo Oria debieron calar rápido a estos chicos de C’s, con sus aires de guapos y “cool”, y les bastó pararlos con un buen sueldo y un despacho grande

Dicen los que saben de esto, que el urbanismo que nos rodea y a menor escala el tipo de construcción y espacio en el que habitamos, conforma en parte nuestro modo de pensar y actuar. Parece claro que no es lo mismo trabajar en el piso 30 de un rascacielos con imponentes ventanales y vistas a la sierra madrileña, que en un semisótano de mi querido Barrio de las Flores.
Y parece que a esto le han dado especial importancia los representantes públicos de Ciudadanos, que han preferido priorizar qué despachos iban a ocupar, en vez de centrarse en exigir un pacto de gobierno que les hubiese permitido imponer ciertos puntos de su programa electoral.
Desde luego Susana y su vicealcalde debieron calarlos rápido. Ni se esforzaron en buscar en su momento un pacto con el partido naranja porque sabían, como medradores profesionales que son, que estos nuevos chicos, con sus aires de guapos y “cool” se quedarían tranquilos con las bicocas más propias de un diputado nacional que de un concejal de pueblo: Un buen sueldo, un despacho grande, unos cuantos asesores y eso sí, nula responsabilidad de gestión.
Pero quizás en ese dar y regalar se hayan pasado un poco.
No han tenido en cuenta que las personas, y más los grupos, tienden a ocupar todo el espacio disponible a su alcance. Y Ciudadanos tiene ahora delante un estupendo espacio como es el Patio de Segovia, en la planta baja del edificio, al lado del salón de plenos y mucho más accesible que los despachos de la parte trasera de la segunda planta que ocupaban en la legislatura anterior. Perfecto lugar para encuentros con sus afiliados afines (que no son todos los afiliados de Ciudadanos) y para hacer demostraciones de presencia dentro del propio Ayuntamiento.
Susana, quizás haya puertas que deberías haber dejado cerradas, porque una vez abiertas son difíciles de controlar. Y el PP ya no puede hacer lo que quiera en la Casa Consistorial.
Juan Pozuelo






