La operación Chamartín, el mayor plan urbanístico de Europa, se aprueba este mes y recogerá la construcción de 10.500 viviendas

Después de 26 años paralizado, la tramitación de Madrid Nuevo Norte, el proyecto urbanístico más importante de Europa en las próximas décadas, conocido también como la operación Chamartín, se aprobará este mes en el pleno del Ayuntamiento de Madrid.
«La voluntad de este gobierno es llevarlo a votación este julio, pero la complejidad técnica del plan hace que no queramos dejar ningún cabo suelto», explicaron ayer mismo a ABC desde el área que dirige el concejal de Ciudadanos Mariano Fuentes.
Finalmente, tras analizarlo, el Consistorio ha decidido llevarlo a la sesión plenaria de este mes para desbloquearlo. Durante toda la jornada del miércoles se produjeron reuniones entre los técnicos de todos los departamentos para tratar de tenerlo todo a punto.
El proyecto que se llevará al Pleno será el mismo que elaboró el equipo de Manuela Carmena y que plantea para el norte de la capital la construcción de 10.500 viviendas (2.100 de ellas protegidas), amplias zonas verdes, tres rascacielos y un gran centro de negocios en torno a la estación de Chamartín, al estilo de la «city» financiera de Londres.
Después de un cuarto de siglo bloqueado, el anterior Gobierno dio hasta dos vueltas al planeamiento, hasta llegar al consenso actual. Su eje fundamental será la terminal ferroviaria, que pasará a ser uno de los principales nodos de transporte de la ciudad y un referente a nivel europeo. Dependiente de Fomento, está aún en fase de tramitación para conocer cómo ha de abordarse una reforma tan ambiciosa.
«Hay aspectos que se pueden mejorar, pero siempre dijimos que no seríamos un obstáculo para su aprobación después de 26 años», ha afirmado el regidor José Luis Martínez-Almeida. «Es cierto que es la operación que Carmena pudo aprobar, pero que finalmente no quiso aprobar. Nosotros sí que asumimos el compromiso, a pesar de que pueda haber discrepancias con algunos aspectos. Pero nosotros no hemos venido a estrangular operaciones, sino a impulsarlas», ha insistido el alcalde popular, que quiere que «Madrid sea una ciudad de oportunidades».
Tras la votación en el pleno, el proyecto tendrá que validarse de forma definitiva por la Comunidad de Madrid y firmar el resto de convenios de gestión. Según ha indicado el alcalde de la capital, hasta finales de 2020-2021 no se va a comenzar a urbanizar. Hay que firmar convenios de gestión. El inicio de la actuación, no obstante, arrancará por la estación de Chamartín, que de hecho ya ha empezado a ampliar las líneas de alta velocidad y a trabajar en lo que será la superficie del futuro, con un periodo de consulta pública para todos los implicados en el proyecto.






