Si Neymar regresa al Barcelona es que club catalán ha perdido, si alguna vez la tuvo, el señorío: No es de recibo que recupere a un futbolistas que lo puso en ridículo…

No ha hecho más que comenzar el verano y ya llevamos más de un mes con uno de esos culebrones que le alimentan los infamativos escritos, hablados y digitales. Hablo del culebrón Neymar.
A juzgar por los hechos, Neymar no está a gusto en el Paris Saint-Germain. Tampoco lo estaba en el Barcelona y se fue para no ser cabeza de ratón en el equipo de Messi.
Ahora parece que la realidad le ha convencido y se ha dado cuenta de que en cualquier equipo de futbol hay que luchar no sólo para ganarse el puesto, sino también para triunfar en la élite mundial.
Es verdad que con Neymar las defensas contrarias emplean hasta el juego sucio si es preciso, que lo es casi siempre. Ya saben aquello de que si pasa el balón no pasa el jugador.
En el Barça, al menos, cuatro o cinco jugadas del brasileño terminaban en uno o dos goles. Pero en el PSG le era mucho más difícil hacer gol.
Pero el color del dinero cegó a Neymar, más bien a Papá Neymar, y dejó plantado al Barça cuando ya tenía perfilada su renovación.
Ahora quiere volver como el hijo pródigo arrepentido de haberse ido.
Y ha montado tal follón que hasta el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaïfi, para el que Neymar era la estrella de su proyecto, le ha puesto precio. Y qué precio, 300 millones de euros.
No sé de dónde va a sacar el Barcelona esa cantidad. Pero si el jeque lo ha hecho para asustar el Barça puede que no sea así porque Josep María Bartomeu parece que ha entrado al trapo para recuperar a Neymar.
No es serio. No es serio señores que un futbolista que se va de un club grande como el Barça por la puerta de atrás esté ahora dispuesto a recuperarlo.
Lo que hicieron Neymar y su papá con el Barcelona fue de traca. Y si el club catalán lo recupera es que ha perdido, si alguna vez la tuvo, el señorío.
Al menos el de su directiva con Josep María Bartomeu a la cabeza.
José Antonio Rosa







Señorío es saber perdonar. Y lo demas es rencor y odio. Punto final.
Muchas gracias por su participación. Saludos