Por sus próceres los conoceréis y sabréis el peso que tienen en Pozuelo de Alarcón: La verdadera importancia del candidato local en estas históricas elecciones municipales

Entiendo que nadie dudará, en esta Expaña nuestra, de la necedad de las huestes podemitas, encabezadas por los príncipes de Galapagar, sobre el altruismo de Amancio.
Ellos consideran que las limosnas, esas sí, son las que deciden ellos dar a quién, cuándo y en qué cuantía o forma. No hay más que ver el estado ¿fallido? de Venezuela y sus tres comidas diarias ¿verdad querido Errejón?.
Cómo compararlas con el desinterés y la generosidad para con los afectados de la crueldad cancerígena.
Es lo que tiene el comunismo, todos proletarios, digo esclavos y se hace lo que dice el One. En caso contrario, pena, dolor y muerte -civil, siempre -.
E imaginando que ya nada podría ser peor, el espectáculo de los políticos presos recogiendo sus actas de diputados, junto a las huestes bilduetarras y demás especímenes que las votaciones nos traen, me ha recordado, una vez más, que lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.
Entretanto en nuestro Pozuelo de cada día y a escasas horas de unas elecciones que pondrán en valor el saber hacer de los pactos y la cintura política de los que se dicen primeras espadas de las distintas formaciones, con representación estatal, nos han traído el nerviosismo de tantos y lo que nos puede esperar, sin el equilibrio de los Vecinos.
Es tanta la confianza que tienen Somos y Vox en sus apuestas de alcaldables que el bueno de Unai se apoya en la cara y fotografía del chico becario de Málaga, el del arrumaco con Carmena, y para tratar de consolidar votos y oportunidades se busca al que zancadilleo a la Universidad de Málaga…No es un buen presagio, para una persona tan trabajadora.
En la esquina opuesta, la visita de urgencia de Abascal, posiblemente, era para poner punto sobre vocal de oportunismo al desconocimiento ¿real? de la villa y sus moradores del equipo de Juanjo Aizcorbe, aunque dudo que unos minutos del líder nacional puedan imbuir, al equipo de Vox, de sapiencia para los problemas existentes y las medidas a tomar.
No se anduvo con zarandajas, ni tonterías Susana Quislant y en el ABC -acabarán sin lectores- se transformó en heroína pozueleña, conocedora de problemas y fuente de todo tipo de soluciones (tras cuatro años de orfandad). Con lo bien que le hubiese ido si supiese dónde está La Cabaña o por qué La Estación, además del tren, necesita transformación y convivencia.
Mientras, seguimos sin tener noticias del billete caribeño cuando el incendio en Benigno Granizo, síntoma de lo que para ella supone la transparencia y su sentido del servicio a la ciudadanía. Qué difícil está, alcaldesa, reconquistar en azul, partiendo de Pozuelo, máxime cuando el equipo viene de fuera.
Del equipo toronja poco que decir…,con tanta gente ajena al municipio, alguno de los electos tendrá problemas, incluso, para ubicar la Casa Rosada.
¡Ay Miguel Berzal, tanto esfuerzo puesto, para acabar asaltado, por los propios y los venidos de fuera. Mala pinta.
Ángel Bascuñana y su PSOE a pie de calle todos los días y procurando un voto amigo que solo se le aleja por las querencias de su partido en la capital y en sede parlamentaria. Un buen candidato lastrado por lo que puede representar su partido, en claro ascenso, a pesar de todo.
Y, finalmente, Tono Rueda y sus VecinosporPozuelo, el David de los candidatos que ofrece independencia frente a los Goliats subsidiarios de sus matrices estatales, con su experiencia en la vida municipal y su deseo de servir desde el conocimiento de las necesidades reales de Pozuelo de Alarcón. Una oportunidad para que el ciudadano se vea representado desde la realidad del día a día.
El domingo, a medianoche, sabremos el resultado, aunque no tengamos alcalde. Reflexionemos bien el sábado, pongámonos nuestras mejores galas para cumplir con el sagrado derecho de votar y disfrutemos de encontrarnos con una nueva oportunidad de ser Libres e Iguales; luego, la suma de lo votado nos hará más o menos felices.
Como siempre recuerdo y en esta ocasión más: en nuestros votos está.
A. Nogueiro






