Pasen y vean el lío en el que está metida María del Mar Gil, mujer de Eduardo Oria, que ha pasado de ser íntima de la alcaldesa Mariola Vargas, en Collado Villalba, a ser expulsada del Pleno por la pasta (60.000 euros/año) (vídeo)

Lo de María del Mar Gil, todopoderosa primera teniente de alcalde de Collado Villalba, empieza a ser una telenovela venezolana. Hay de todo. Y todo por la pasta.
(María del Mar Gil es, precisamente, la mujer del primer teniente de alcalde de Pozuelo de Alarcón Eduardo Oria)
Veamos:
Todo empezó el 21 de diciembre pasado cuando la alcaldesa de Collado Villalba Mariola Vargas retiró las competencias de Hacienda y Personal a la concejala María del Mar Gil, que también ejercía como Primera teniente de alcalde.
En aquel tiempo y según cuenta la prensa local, esta decisión se debía “a la pérdida de confianza de la regidora”. Lo de siempre.
Por su parte, María del Mar dijo que por el momento no iba a hacer declaraciones pero que “voy a seguir siendo del Partido Popular y no voy renunciar a mi acta de concejal”.
Gil tenía dedicación exclusiva y cobraba unos 60.000 euros al año.
Recordar solo que María del Mar Gil entró en el Ayuntamiento de Collado Villalba en el año 2011 como concejal de Cultura. Posteriormente, en 2015, pasó a tener las competencias de Educación y Cultura. Y, finalmente, Hacienda y Personal y la primera Tenencia de alcaldía.
Hechos recientes:
La semana pasada se filtró que María del Mar Gil no había acudido al Pleno del jueves 21 de febrero, por encontrarse indispuesta, según publicó también la prensa local, pero no era verdad.
El también edil de Collado Villalba no adscrito, Alberto Sánchez, dijo que la ex teniente de Alcalde no acudió al Pleno de febrero por estar declarando por video conferencia, en su condición de investigada por un juzgado catalán, en un tema relacionado con la ‘Operación Termyca’.
(En palabras de la propia alcaldesa de Collado Villalba, en la ‘Operación Termyca’, “no se está investigando una trama de corrupción, lo que se investiga es una factura que se pagó fuera del periodo contractual y que está perfectamente justificada en el contrato”.
“Además, añadió Vargas, la factura se corresponde con dos años anteriores de un IAE que una empresa reclama vía judicial y que lo pierde”, detalló Vargas, añadiendo que• “no me cabe la más mínima duda de que el caso quedará sobreseído, puntualizando además que “la presunción de inocencia es un derecho establecido por la Constitución española, y la tienen todos los españoles”).
Pero esta noticia fue la causante de que Vargas le retirara a su compañera las áreas que hasta entonces habían sido de su competencia, pero (y esto es clave) manteniéndole el sueldo de, repito, unos 60.000 euros anuales, lo que fue muy criticado por los grupos de la oposición, como es natural.
Esta situación, lógicamente, obligó a Vargas a anunciar la decisión de retirarle el salario a la persona de total confianza comunicando que, a partir de ese momento, sólo percibiría la cantidad asignada a los concejales no adscritos, es decir, la cuota de asistencia a las sesiones plenarias (alrededor de unos 500 euros).
Pleno de la expulsión
Esta noticia de retirada de pasta provocó en el Pleno del jueves pasado un nuevo enfrentamiento entre las dos ediles populares (antes tan amigas), hasta el extremo de que la Alcaldesa le retirara la palabra a María del Mar, algo que ésta no aceptó, lo que llevó a Mariola Vargas a expulsarla del salón de plenos.
Aun así, esta expulsión no impediría a Gil decir: “Todo esto es consecuencia de mi negativa a firmarle a la alcaldesa la compra de los nuevos contenedores de basura de carga lateral, cuya adquisición ha sido muy criticada porque con ello obliga a la sustitución de los antiguos camiones por otros, operación que supondrá un fuerte desembolso para las arcas municipales” (se habla de varios millones de euros).
Todo indica que la alcaldesa y María del Mar Gil tendrán que dar muchas explicaciones al respecto porque la cosa huele muy mal y estamos en época electoral…
Juan Manuel Sánchez






