El Ayuntamiento de Pozuelo es un hervidero de rumores: La posibilidad de que Susana P. Quislant sea elegida candidata del PP a la alcaldía tiene a la mayoría de funcionarios desconcertados. Nadie entiende nada

Tobby corría nervioso por el patio. Yo no sabía qué podía hacer. Hacía tiempo que no le sentía así. Se lo dije a mi prima Paqui. Y ella vino a verlo. Me aconsejó llevarle al veterinario.
Tobby padece estrés. Sí, estrés. Parece increíble pero los perros también sufren estrés.
Esa mañana decidí llamar a mi amiga Maite. La que trabaja en el Ayuntamiento de Pozuelo. Quedé a tomar un café con ella. Y quería contarle que mi perro tenía estrés. Ella es muy amiga de los animales y tiene varios perros.
Pero cuando llegué a La Casica me encontré con una mujer al borde de los nervios. Pánico y terror en sus ojos. “Sira, esto va muy mal”.
Así empezó nuestra conversación.
Alguien cercano a la Alcaldía le ha confirmado que Susana Pérez Quislant ha decidido darlo todo para ser la candidata al Ayuntamiento por el PP y atemorizada me preguntó: “¿No ganará el PP aquí, verdad?”
Maite no podía creerse que el Partido Popular pueda presentar a tal persona como candidata a nada. No lo entiende. Y buscaba consuelo en mí. En mis palabras. Yo quería hablar del perro y ella me hablaba de la alcaldesa Quislant.
Sin embargo, el único consuelo que pude darle es que yo creo que no sólo perderá la mayoría absoluta el PP con Quislant, si no que su posible resultado será el peor de todos los candidatos de los que se hablan y dicen. Es decir, nunca será Alcaldesa.
Ella no me creyó. Y me dijo que el pánico se ha apoderado de todos. Por encima de los partidos están las personas, me dijo, y que ella, la Almudenita y su hermano, la de Servicios Sociales (Beatriz Pérez Abraham), Ulecia y alguno más, son de todo menos humildes, educados y trabajadores.
Intenté, sin mucho éxito, que no se creyera lo que dicen. Que esperase, como todos, a conocer el candidato o candidata del PP a Pozuelo. Que no desfalleciera. Y que, en el peor de los casos, la culpa de todo lo tienen aquellos que por miedo o cobardía han decidido callarse.
Si, callarse. Y no contar la verdad.
Pero ella insistía en que hay demasiados cotilleos en La Casa Grande. Tantos que nos está haciendo, como dice el Capi, tener cada día más argumentos contra Quislant. Porque la accidental Alcaldesa está que “arde”. Nerviosa, nerviosa. Tanto que ha decidido pactar con los que no la quieren y nunca la han querido. Y con el agravante de que ese no amor es recíproco. Enrique y Susana. Susana y Enrique se han repartido el pastel.
Yo le dije que se habrán repartido el pastel que dudo mucho puedan comerse. Tiene gracia que ambos hayan decidido hacer su propia lucha de intereses personales.
Me dijo que Almudenita ya tiene asegurada plaza con Quislant. El precio del pacto. Pérez Abraham ha bajado al barro de las mesas peperas porque sus amigos la van a defender. Ulecia aplaude con ánimo este pacto de no agresión. Se ve de nuevo como concejal de gobierno. ¡La ignorancia es atrevida! Y la soberbia, más.
¿Y los demás?, le pregunté. Cada uno a lo suyo, Sira. Pita jugando-jugando a todo, como su amigo Pablo Gil y Diego de Arístegui. Tres que se creen con derecho propio a repetir en las listas de su partido.
Tejero me cuentan que no necesita quedarse en Pozuelo. Es más. Se ha alejado de la lucha. Tiene otras cosas en mente y parece que se materializarán.
Pelegrina aspira a ser concejal en Pozuelo igual que la nueva asesora Victoria (la concejala de Majadahonda que, increíblemente, hace doblete). Y, cómo no, el del PP de Tetuán que vive en Collado de Villalba. Conocido por todos por su ingente trabajo en Pozuelo y por ser el “si wana” de Quislant. Eduardo Oria. Se perfila como dos de la posible candidatura de Susana Pérez Quislant.
Gerardo está de retirada. Adiós. Y Mónica está haciendo de las suyas para que Quislant cuente con ella.
Y yo me pregunto. ¿Qué pasará si Quislant no es la candidata del PP a la Alcaldía de Pozuelo?
Demos tiempo a todos. Porque las cosas no están decididas. Y estoy segura que la visión política de estos chupópteros. Léase. Visión personal e interesada de la política. No creo que venza. Ya no.
El PP, espero, no paga traidores. Como Roma. O, al menos, así debería ser. Y aquí hay mucho. Muchísimos. Demasiados traidores. Si no, que pregunten. Pregunten en el viejo convento.
Sira Q.






