Historia de la crisis permanente que padece el PP de Pozuelo de Alarcón desde hace 15 años y que hoy ha vuelto a recrudecerse con imprevisibles efectos (VI). Una serie de Pepero Pozuelero

Como decía en el anterior capítulo, Ángel Garrido diseñó una estrategia para acabar con Quislant y así aupar a su protegido Enrique sin elecciones. Pero las cosas salieron mal. Hasta entre los de “Garrido” hay personas honestas y con escrúpulos. Y lo contó. Se lo contó a alguien que sabía que estaba muy preocupada por Pozuelo: Yolanda Estrada.
Y Estrada no lo dudó. Quería evitar ese dislate y locura, a la vez que imposición de alguien que había hecho tanto daño al PP de Pozuelo: Enrique Ruiz Escudero. Y decidió anunciar que se quería presentar a la asamblea pozuelera. Menos bonita, Garrido despotricó de ella todo lo que pudo y más. Cifuentes defendió que tenía derecho a presentarse. Y el encargado de mediar en el tema fue Taboada. Pero Taboada ya estaba en horas bajas. Perdió. Ganó Garrido.
No sabían cómo reaccionar pero quedaba claro que la Gestora ya no podía nombrarse. Yolanda había comunicado a Cifuentes que se iba a presentar. Por lo tanto. Adiós a la gestora. Por otro lado, Enrique no tenía el apoyo ni de los afiliados ni de Susana contra la que iba sin perdón. Aunque, muy en la línea de los Ruiz, públicamente en Pozuelo y para defender a su hermana, se abrazaba con Quislant. Así, si hubiera habido Gestora Enrique se hubiera protegido con palabras amables diciéndole a Susana que la idea fue de Cifuentes. Y que él simplemente, hacía lo que le mandaban. “Con cara de niño bueno”, que eso se le da muy bien.
Pero la asamblea se tenía que convocar. Tenían plazo para ello. Y Yolanda Estrada quería elecciones. Y Susana Pérez Quislant se presentaba también como la única candidata frente a Estrada. Y Enrique, agazapado como siempre, negando que quisiera ser presidente y candidato a la Alcaldía. Mintiendo a todos porque estaba muy preocupado ya que, en principio, no ganaría sin trabajar.
Y pasaban las semanas y menos Yolanda, todo era caótico en Génova con el tema de Pozuelo. Enrique no podía decirle a su amiga en Pozuelo y enemiga en Sol que le habían ordenado “machacarla”. González Taboada intentó, sin éxito, que Estrada aceptase a Enrique. Y Estrada se negó. El mantra era unirles contra Susana Pérez Quislant. Pero Yolanda Estrada salió como independiente.
En una de tantas reuniones pretendieron hacer una campaña contra Estrada. Con medios amigos. Desacreditándola por Gúrtel, pero me cuentan que Cifuentes lo paró. “Es la pareja de Juan Carlos Vera, no podemos hacer esto”. Y ahí Cristina le dio a su segundo la mejor arma contra Yolanda Estrada. A su segundo y a Enrique.
Estrada transmitía una y otra vez que Enrique apoyaba a Susana. Que ella desconocía por qué mentía en Sol y en Génova, pero que en Pozuelo todos sabían que él y su hermana apoyaban públicamente a la Alcaldesa. Y repetía hasta la saciedad que Yolanda a quien no quería como presidente era a Ruiz Escudero.
Hasta dos veces se frenó la convocatoria de la Asamblea de Pozuelo. Ángel Garrido estaba cabreadísimo con Yolanda. Y no aceptaba que ella le hubiera fastidiado toda su estrategia. Enrique simple y llanamente levantaba los hombros y decía, ¿y yo qué hago?
Y surgió la idea que auparía a Enrique.
Una consulta a todos los concejales del Ayuntamiento de Pozuelo. Todos estaban con Susana por miedo. Los dividirían. Propondrían a Félix Alba, otra vez lo utilizarían para dividir a los concejales porque él siempre se deja utilizar. Y luego. ¡Zasca! Enrique sería el candidato. Pero los apoyos que podría tener Yolanda en Pozuelo serían menores si Félix era el otro candidato o así lo creía la mayoría.
Y se produjo la ronda de contactos en Génova. Y la inmensa mayoría prefirió a Félix. Ya había donde elegir. No querían a Susana. Y a Susana se le dijo que habían decidido ir todos contra Yolanda Estrada. Y el mejor candidato iba a ser Félix. Así que tenía que sumar. Y le aseguraron que no se preocupara por su futuro político.
Así que mientras Garrido y González Taboada lanzaron el mantra de todos contra Yolanda. A Yolanda le llegaba el contrario, todos contra Quislant.
Y todo se hizo público. Félix iba a ser candidato. Y así empezó la recogida de avales y la formación de candidaturas. Yolanda por su cuenta. Y Félix y Susana por la suya sin poner el nombre del candidato en la recogida de avales. Estrada recibió la negativa de tres afiliados a estar con ella porque el candidato iba a ser Félix. Yolanda les dijo que no era verdad ya que ella intuía que el candidato sería Enrique. No la creyeron.
Estrada recibe una oferta para no presentarse. Félix presidente. Enrique Secretario general. Y ella Coordinadora. Pero era una propuesta envenenada. Ya le habían dicho a Yolanda que le iban a hacer esa oferta para evitar que presentase candidatura y a última hora. Enrique sería candidato y ella estaría fuera.
Yolanda dijo que la única opción que aceptaba era Félix Presidente y ella Secretaria General. Los votos son los que son y ella defendió que Félix y ella tenían más votos. Y Enrique muy pocos. Necesitaba a Susana. Le dijeron que Enrique iba contra Susana por lo que no tendría los votos de la alcaldesa jamás.
Estrada se reía porque la consideraron tonta. Y así lo comentó con algunas personas, entre otras conmigo.
Y Yolanda presentó su candidatura. Y cuando parecía que Félix iba a ser el candidato, ¡sorpresa! La información de Yolanda era correcta. Ángel Garrido llama y da la orden. Enrique será el candidato con todos los avales y apoyos que había recibido Félix y Susana. Todos juntos contra Yolanda Estrada.
Me cuentan que había odio en las palabras de Garrido y en las de Enrique contra Estrada. Tanto odio que Enrique dio luz verde para dañar la imagen de Yolanda. Como fuese. Daba igual.
¿Qué pasó con Félix? Pues que se negó a ser su número dos. El dos de Ruiz Escudero. Le conocía bien de su etapa del PADE. Cuando pareció que daba un paso adelante y que se iba a enfrentar a esa mafia. Reculó, se acobardó. Y dio dos pasos hacia atrás. Y propuso a Pablo Gil como número dos. Pablo que se veía fuera y presionaba a Félix para que le apoyara, le apoyó.
A Enrique le daba igual. Despreciaba a Gil como de hecho se demostró después pero representaba a Alba y eso le convenía para ganar votos.
Y llegó la campaña…
Pepero Pozuelero






