La calle Benigno Granizo, reflejo de la dejadez del Gobierno de Pozuelo y de la Oposición, algo normal si pensamos que esa calle es del barrio de la Estación y, encima, estamos en agosto

Tras la sacudida vecinal de la ¿bombona? que puso en jaque a los vecinos más próximos al número 8 y calles adyacentes de Benigno Granizo, y situó en el mapa la zona más festiva de las pasadas Fiestas del Carmen, para jolgorio de nuestros ediles municipales y bochorno del resto del barrio, seguimos los vecinos preguntándonos ¿cuál fue la chispa que provocó la deflagración?
Con todas las noticias que están saliendo, en las últimas horas: si se pegaban entre ellos, si abrían algunos días a la semana, si el aspecto del local era descorazonador – doy fe de ello-, si, si, si… tantas preguntas abiertas y a fecha de hoy, solo, aparentemente, una certeza absoluta, más bien dos: el local tenía seguro – nuestro medio lo retrata – y, nuestra ínclita Susana sigue de vacaciones. Entiendo que un barrio (o casco, querido Ulecia) olvidado, en una calle unidireccional y aunque la cultura -por las empresas relacionadas con la educación- estaba frontal ¿quién del Consistorio, se había preocupado alguna vez de Benigno Granizo?
Nos hemos acostumbrado tanto a ser el “rico“ Pozuelo que hemos obviado que en nuestra ciudad hay muchos vecinos, muy buenas gentes, humildes, trabajadoras, que les cuesta llegar a fin de mes y que ennoblecen nuestra ciudad aunque para los miembros de la Casa Consistorial, solo existen en la estadística y, como nos recordaba en su famosa canción Nacha Guevara, para ser visitados por las “damas de la beneficencia” que se caracterizan por ser: buenas, pero con prudencia…, o lo que es lo mismo, en la distancia y en las fotos electorales. Aunque en esta ocasión, ni Pérez Abraham apareció por allí.
Sorprendido, aún estoy, ante la buena fe de algún colaborador del diario al preguntarse dónde está Beatriz, cuando nadie sabe dónde está Susana, máxime cuando en época estival estos golpes de sucesos tienen menos seguidores, pues entre “el calor y la cañita” para poco lucimiento deja en forma de votos. Así que todos al Hotel y a la vuelta de vacaciones, ánimos relajados, distancia temporal con el suceso y vengan días y traigan…otras vicisitudes que hagan que el ciudadano, olvide lo pasado.
Me pregunto, también, dónde está la Oposición, porque fuera de Miguel Ángel que se dejó ver y la sede del PSOE, tan próxima como poco afectada…, nunca más se supo.
Me temo que llegado el fin de agosto y la convulsión de las patronales, se irá dejando morir, se tratará de dar solución a los afectados y proseguiremos para alcanzar la Arcadia feliz: Pozuelo, la ciudad sin delitos…, ni accidentes si me permiten añadir y, no vamos a permitir que una explosión, sin víctimas, nos arruine las estadísticas ¡faltaría más! Y en un barrio humilde.
Pues nada, querida Susana, sigue en paz con tu descanso y ya te veo en la vuelta al tajo con los reporteros del Vive, saludando a los vecinos, incluso a los afectados, solidarizándote con ellos -ahí siguen los de la Coca, ejemplo, una vez más del gran corazón, bondad y fe…en lo que sea que ellos tienen- y confiando en que el próximo mayo, con el número uno de Pozuelo: Pérez Quislant.
Tu verdadera razón para vivir y…para creer. Y Pablo Casado, aún está a vueltas con su magisterio…
A. Nogueiro






