Quislant ni se ha enterado: Muere el gran escultor pozuelero José Luis Sánchez, pionero de la abstracción, está considerado uno de los grandes del arte español del siglo XX (vídeo)

El escultor y académico José Luis Sánchez, uno de los renovadores de la escultura en España, ha fallecido a los 91 años de edad en Madrid. Se incineró en Pozuelo el jueves pasado, en una ceremonia muy íntima, por deseo expreso de la familia.
Nacido en Almansa (Albacete) en el año 1926, estudió en Madrid, donde se licenció en Derecho, a la vez que trabajó en una entidad bancaria para sufragar sus estudios.
Asistió a las clases de Ángel Ferrant, a quien consideró su maestro, en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. En los años 50 obtuvo varias becas que le permiten viajar a Roma, Milán y París.
Definitivamente instalado en Madrid, colaboró con numerosos arquitectos, labor que le especializa en trabajos incorporados a la arquitectura, sin abandonar su intensa actividad expositiva.
Viajó por Europa, América y Próximo Oriente. A partir de los años 70 expuso con regularidad en París, ampliándose la difusión internacional de su obra. Desarrolló asimismo una amplia actividad como divulgador de la escultura histórica y contemporánea por medio de conferencias y cursos en distintas Universidades.
De sus años dedicados a la enseñanza destacan sus clases sobre la Bauhaus, el diseño y el arte aplicado en la Escuela Superior de Bellas Artes de Madrid.
En 1986 es elegido académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
Vivió y trabajó en Pozuelo de Alarcón.
En 2016, el Gobierno de Pozuelo hizo una exposición de su obra en el Espacio Cultural MIRA:
Sobre aquella exposición, un lector nos hizo una pregunta que hoy volvemos a hacer porque nadie nos contestó:
Los alcaldes de Almansa y Albacete, Francisco Núñez y Manuel Serrano, respectivamente, han transmitido el pesar por el fallecimiento de Sánchez y han destacado su legado de “grandes obras”.
La alcaldesa de Pozuelo Susana Pérez Quislant sigue navegando en el barco fantasma.
Lo único que ha hecho el Gobierno de Pozuelo han sido un par de tuits de la concejala Mónica García Molina.






